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Lo que abre el amor, que no lo cierre el miedo.


jueves, 31 de diciembre de 2009

El gran simulador





Hay hombres cuya conducta es una mentira continua.
Barón de Holbach (1723-1789) Filósofo francés.




Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Proverbio judío


Hay personas que viven en un estado de permanente mentira, con todo y con todos. Mienten permanentemente. Me pregunto si hasta con ellos mismos. Me pregunto si después de mentir tanto saben distinguir entre lo que venden y lo que realmente poseen. Me pregunto si mienten porque, en realidad no poseen nada, porque se piensan huecos.
La mentira es una habilidad que utilizan para obtener una cosa que entienden que, por derecho propio, no les sería dada. Y, la mayoría de las veces, creen que no existe otra manera de conseguir las cosas y la utilizan para todo. Ellos en sí mismos son una gran mentira.
Podemos observar su rostro, oír el ruido que hacen sus voces, ver como se mueve su cuerpo y sentir que, debajo de todo eso, no hay nada. Como una enorme y macabra máscara que acaba por adueñarse de ellos y no pueden quitársela ni aún estando a solas. Terminan mirándose al espejo y viendo una apariencia que no reconocen, que no son. Pero es que ya ni siquiera saben quienes son.
Entre lo que venden y lo que poseen, eligen lo que venden porque están seguros de que no poseen nada. Pero es imposible que nadie posea nada. Es más, todos poseemos todo, porque poseemos la posibilidad, la diferencia está en creer. Pero ¿quién cree después de tanto mentir?
Lo opuesto sería se consecuente que, según el diccionario de la Real Academia Española, se trata de “…una persona cuya conducta guarda correspondencia lógica con los principios que profesa."
Es decir, ser consecuente de lo que digo con lo que hago, de lo que hago con lo que soy, de lo que soy con lo que digo.
Pero ser consecuente acarrea consecuencias, principalmente la de escoger una postura y defenderla, hacerla propia con su vida, a pesar de todo. Con lo cual ser consecuente requiere coraje, lo que deja en evidencia que quienes mienten son cobardes puesto que necesitan esa máscara en la que esconderse detrás. Porque se reconocen equivocados desde el principio, se reconocen incapaces, se reconocen inútiles y sin posibilidades… ¿se reconocen?
El engaño, la falacia, la treta, la MENTIRA, deja al descubierto, sin que ellos lo adviertan, su propia inseguridad y con ello sus carencias y la ausencia total y absoluta de amor propio, algo que no se compra…

martes, 29 de diciembre de 2009

No existe el crimen perfecto



¡Atención! Cuánto más inteligente te piensas, menos sabes. Reconoce tu ignorancia si deseas alcanzar la sabiduría.

Por más inteligente que se crea una persona, es imposible que no se le escape un detalle, precisamente por eso, porque se cree inteligente y subestima a los demás, lo que lo convierte en negligente. Y fíjate qué curioso, que es ahí mismo donde salta a la luz su estupidez, ahí, donde él cree que está actuando con inteligencia.
Porque quien cree que no tiene nada que aprender distorsiona su realidad, y la ajena, a través del prisma de los escasos elementos que posee para medir. Es más, mide todo y a todos los que le rodean partiendo desde sí mismo. (Claro, me olvidaba que a este punto ya no es inteligente, con lo cual, piensa que los demás tampoco).
¿Desde cuándo el ombligo se usa para medir??? Si me dan a elegir me quedo con los zapatos… jeje, sí los zapatos, pero no los que te regalaron, esos te los puedes quedar; sino los otros, esos a los que les llaman compasión.
Antes de hacer, decir, pensar o emitir cualquier juicio, prueba a meterte en los zapatos del otro; no hace falta mucho tiempo, en un instante podrás ser capaz de ver la misma realidad, que antes creías inmutable, completamente diferente. Pero eso sí, lo ideal es hacerlo antes de cometer el crimen, simplemente porque después ya no se puede volver atrás. Así que empieza a probarte todos los zapatos que encuentres, pero sobre todo aquellos que menos te gustan, esos que te generan rabia, rencor, desprecio, indiferencia.
La arrogancia sólo sirve para que nos vayamos quedando cada vez más solos. La arrogancia es hermana de la insolencia y las dos, primas hermanas de la ignorancia...
Me permito parafrasear al Dr. Mario Rosen: “La insolencia está compuesta de petulancia, descaro y desvergüenza. La insolencia hace un culto de cuatro principios: Pretender saberlo todo, Tener razón hasta morir, No escuchar, Tú me importas, sólo si me sirves
…PORQUE ES MÁS CÓMODO, y uno se acostumbra a cualquier cosa, para no tener que hacerse responsable. Porque hacerse responsable es tomar un compromiso y comprometerse es aceptar el riesgo de ser rechazado, o criticado.”

Y, como dice mi amigo Dani, no jugarse por miedo a perder también imposibilita toda victoria.
Por eso yo creo que en lugar de cometer un crimen atroz, del que nos podemos arrepentir toda la vida, en lugar de cortar con aquello que no nos sirve, con aquello que deja al descubierto nuestra vulnerabilidad y nuestra “ilusión” de gran intelecto, deberíamos aprovechar la ocasión para aprender lo que nos falta (porque siempre nos falta!!!). Es mucho más enriquecedor y más limpio, porque si tenemos el coraje de mirarnos primero a nosotros mismos con absoluta sinceridad, no tendremos necesidad de salpicar a nadie.
Además, no existe nada parecido a la omnipotencia ni a la impunidad, la Ley Universal de Causa y Efecto es inexorable y no depende de los hombres ¡Por suerte!


Gabriela Collado

sábado, 26 de diciembre de 2009

Naturaleza de Buda y Karma


¿Cuántos de ustedes saben lo que es la naturaleza de Buda? Para ayudarles a entender este término comúnmente usado, en vez de explicar el término en sí, voy a utilizar un ejemplo para demostrar las características de la naturaleza de Buda. Espero que la ilustración pinte un cuadro vivo para que entiendan el concepto e identifiquen su propia naturaleza de Buda.

Cuando entendemos qué es la naturaleza de Buda, y reconocemos que está dentro nuestro, entonces podemos emplearla para que funcione de maravillas en nuestras vidas.

Karma:
Entender el karma nos ayudará a entender la naturaleza de Buda.
Cada persona que encontramos, todo lo que nos sucede y las diversas condiciones que rodean nuestras vidas son la exacta manifestación de nuestro karma. Nuestros padres, parientes, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, ex novios, etc... todos desempeñan diversos roles en nuestras vidas o en nuestros karmas. Dónde nacemos, dónde vivimos, dónde trabajamos, qué cosas nos ocurren en determinado momento, son también la manifestación de nuestro karma. Visto de esta forma, toda nuestra entera historia de vida nos dice exactamente cuál es nuestro karma.
Nichiren Daishonin citando al Sutra Parinirvana en el Gosho "Carta desde Sado" dice:
"Hombres de fe devota, ya que habéis cometido incontables faltas y acumulado un pesado karma negativo en el pasado, debéis esperar la retribución que corresponde a todo lo hecho. Quizá tengáis que ser difamados, maldecidos con un aspecto desagradable, pobremente vestidos y alimentados; tal vez busquéis riquezas en vano, nazcáis en una familia indigente o herética, o seáis perseguidos por vuestro soberano. Uno puede disminuir su sufrimiento y
retribución en esta existencia, debido a los beneficios que se obtienen al proteger la Ley".

De acuerdo a esta enseñanza, nuestro mal karma fue creado por lo que pensamos, dijimos e hicimos en el pasado. Basados en la simultaneidad de la causa y el efecto, así escribimos el guión de la película de nuestro propio karma. Y lo llevaremos con nosotros existencia tras existencia, a menos que lo cambiemos mediante nuestra práctica de la Ley Mística.
La misma enseñanza deja claro que hemos hecho cosas similares a la gente en existencias anteriores, por lo tanto todos los efectos vuelven en esta existencia. Por ejemplo, la gente que ahora está siendo abusada físicamente por sus esposos, deben haber sido abusadores de sus esposos o de otras personas en existencias anteriores. La gente que ganó la lotería en esta
existencia debe haber realizado contribuciones económicas para ayudar a otros en sus existencias anteriores.
En la superficie, sufrimos porque nacemos en un país o en una familia pobre, nacemos discapacitados o con problemas físicos. Vivimos una adversidad tras otra. No podemos encontrar a nuestra pareja ideal. Nuestros hijos nos dan dolores de cabeza y problemas, etc. Las mujeres nunca nos sentimos lo suficientemente atractivas, etc. ¡Simplemente hay cientos de cosas que hacen nuestras vidas tan difíciles!
El verdadero aspecto de todos esos fenómenos superficiales, sin embargo, es que ellos constituyen nuestro propio karma. Necesitamos que esa gente y nuestro ambiente cumplan sus roles respectivos en la obra de nuestras vidas para que veamos nuestro karma.
Si nuestro karma no se hubiera manifestado, no podríamos cambiarlo. Aún si pudiéramos cambiar todo el elenco, los nuevos actores actuarían de acuerdo a lo que nosotros hemos escrito en el guión de nuestro karma. Nuestras vidas todavía serían iguales.
Por ejemplo, si tengo un mal karma de matrimonio. Estoy casada con José, a quien le encanta tener amoríos con otras mujeres. Estoy muy molesta con su conducta. Ahora, olvídense de José. Dejemos que otro hombre, Humberto, sea mi marido. Aún así se comportaría exactamente igual. Ambos no tienen otra opción. Cada persona que desempeñe el rol de mi esposo tendrá que actuar según el guión que yo misma escribí para mi propia vida. El guión de mi vida dice que me casaría con un hombre al que le encante tener amoríos con otras mujeres, sin importar lo encantadora que yo sea. Soy la directora que ordena a mi marido comportarse de esa manera.
Miremos otro ejemplo. Supongamos que nazco en una familia muy pobre y tengo 10 hermanos. Mis padres no tienen educación y apenas pueden ganarse la vida. Bajo tales circunstancias, no pudieron proporcionar un buen abrigo a sus niños. También estaban demasiado ocupados y preocupados para incluso demostrar su amor hacia sus hijos. Eso es lo que mi karma de niñez dice de cómo viviría. Solo puedo nacer en tal clase de pareja de modo que viva mi niñez en la pobreza y sin amor. Aún si otra pareja fueran mis padres, me proveerían de la misma mala condición de vida.
Del mismo modo, si tuviéramos solamente buen karma en nuestras vidas, la película de nuestro karma tendría un elenco que viviría vidas agradables y nos proveería de un ambiente cómodo y feliz.
Por supuesto que la gente que nos rodea tiene su propio karma. Sólo aquellos cuyo karma sea el de ser pobres podrán desempeñar el rol de la pareja pobre, como en nuestro ejemplo anterior. Pero no debemos culparlos por nuestras vidas y por nuestro destino. Ni siquiera tenemos que perdonarlos. Somos totalmente responsables de todo lo que tenemos que atravesar.
Cuando aceptamos la responsabilidad de nuestras propias vidas, podemos libremente cambiarlas, sin depender de los cambios de los otros o de las acciones de los demás. Y no debemos tener sentimientos amargos de sentirnos menospreciados, maltratados y atrapados, porque en primer lugar nosotros pedimos eso y porque ahora podemos cambiar nuestro propio destino practicando el Budismo de Nichiren Daishonin.
Entonces, nacimos en este mundo bajo las condiciones y los medios ambientes que nuestra voluntad escogió. Por lo tanto, nacimos con nuestros respectivos karmas para sufrir. Ese sufrimiento se convierte en el ímpetu para buscar la solución. Bajo tales circunstancias, estamos dispuestos a abrazar nuestros sufrimientos y practicar la Ley Mística. Podemos seguir las enseñanzas correctas mediante nuestra práctica, pulir nuestras vidas y hacer emerger sabiduría y fuerza vital de nuestra naturaleza de Buda.
Consecuentemente, podemos superar nuestras dificultades, cambiar nuestro karma, mostrar pruebas reales, construir nuestra credibilidad y profundizar nuestra fe. ¡Ahora está claro porqué decimos que nuestro sufrimiento es nuestra misión! Es la noble misión que elegimos. Es también el propósito y el significado de nuestras vidas. Es decir, utilizamos nuestras vidas para sufrir. El mayor propósito de nuestro sufrimiento es llevar felicidad a otras personas mostrando nuestra propia transformación.
En este caso, sabemos que el sufrimiento no es el acontecimiento principal de nuestras vidas.
Es solo el requisito previo de nuestra noble misión. Una vez que nos damos cuenta de la verdadera razón de nuestro sufrimiento, terminamos con esa parte de sufrir. Entonces, podemos reclamarle al Gohonzon y a nuestra propia vida que, de ahora en adelante, no tenemos que sufrir más. Y nos estamos moviendo hacia nuestra principal misión que es ayudar a los demás a transformar sus vidas para ser felices.
Con tal toma de conciencia, mentalmente nos liberamos de nuestro karma.
¿Es mi explicación sobre karma lo suficientemente clara? Entonces, si sus esposos no son exitosos en sus carreras y no traen a casa suficiente dinero, de ahora en adelante, ¿vamos a culparlos, quejarnos, pelearlos, aburrirlos y vamos a romper la paz del hogar? Por supuesto que no. En cambio, abrazamos la situación como parte de nuestro karma y asumimos la total responsabilidad. En este caso, con esa clase de paz mental nos enfocamos en cambiar nuestro karma. Una pareja comparte el karma del otro, el bueno y el malo.
De ahora en más usted será el amo de su karma en vez de su esclavo. ¡Felicitaciones! Su estado ha cambiado.

Naturaleza de Buda:
El Budismo de Nichiren Daishonin enseña que todos tenemos la naturaleza de Buda inherente en nuestras vidas. Aún si no podemos percibirlo, por lo menos con nuestro sentido común, sabemos que es algo bueno. Puesto que se dice que nos pertenece y no nos lastima ni nos cuesta dinero extraer algún valor de ella, deberíamos por lo menos darnos una oportunidad de probar.

¿Por qué abrimos la naturaleza de Buda? ¿Cómo funciona? Así como algunas personas tienen una naturaleza positiva activa y otras personas tienen una naturaleza negativa, dominante y abusiva, los Budas también tienen su naturaleza. Entre las características del Buda están la sabiduría, la fuerza vital, la misericordia y la felicidad.

Sabiduría de Buda
La inmensa sabiduría de Buda considera el verdadero aspecto de todos los fenómenos. Las personas cuyo estado es el de la Budeidad entienden cómo funciona el karma en sus vidas. No son engañadas por la superficialidad de ninguna situación. En otras palabras, saben que cualquier situación que les suceda es debida a que ellos mismos han formado su karma de esa manera. Su karma es el aspecto verdadero o la verdad subyacente de su sufrimiento.
Gracias a la sabiduría, saben que deben trabajar para cambiar su karma en vez de centrarse en el sufrimiento de las terribles cosas que les suceden.
Son lo suficientemente sabios como para saber comunicarse, basándose solamente en la verdad. Conocen cómo manejar el control de daños, cómo interactuar perfectamente y qué decir para alcanzar resultados victoriosos.

Fuerza Vital de Buda
Cuando la gente hace emerger su naturaleza de Buda, su fuerte fuerza vital no será derrotada por ninguna circunstancia. De nuevo, debido a que entienden el karma, sin importar cuán mala sea la situación, no se preocupan ni tienen actitudes negativas. Su sabiduría les da claridad mental acerca de la verdad de todos los problemas que encuentran a su paso. Y saben cómo
erradicar su karma negativo. Así, son fuertes, enérgicos y valerosos. Cuando tales mentes positivas hablan, su energía optimista sólo puede hacer relucir resultados constructivo.

Misericordia de Buda
La misericordia es la característica de los Budas. Respetan y abrazan a todos los seres como son y por lo que son, sin importar su estado. Así, cualquier comunicación será original, genuina y directa sin distorsiones, disminuciones o bloqueos. Los mensajes serán enviados con misericordia y humildemente. Serán reconocidos con gusto, tratados igualmente y respondidos cuidadosamente por la otra persona. ¿Cómo algo podría no convertirse en armonioso y satisfactorio de esta manera?

Felicidad Absoluta de Buda
Con sabiduría para ver la verdad subyacente de todos los fenómenos, con fuerza vital invencible para superar cualquier desafío y con misericordia para crear sólo buenas causas, los Budas disfrutan de felicidad absoluta bajo cualquier circunstancia. Toman todo como un beneficio porque pueden cambiar veneno en medicina. Nada puede trastornarlos o irritarlos en ese estado de vida tan alto. En otras palabras, lo que otro diga está perfectamente bien. Así, ¿es una sorpresa que el diálogo entre dos personas eternamente felices tenga una conclusión feliz?
Nuestras oraciones ofrecidas desde el fondo del corazón en el estado de Buda alcanzan cada rincón, mueven al más obstinado y, funcionan de maravillas. Ya sea en una relación, salud, encontrar un trabajo o conseguir un ascenso. Es el mayor diálogo que mantenemos con el Gohonzon, el universo, nosotros mismos, los miembros de nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo, futuros patrones, futuras parejas, ex-maridos, ex-novios, etc.

Ahora, revisemos si tenemos las mencionadas características de un Buda dentro de nuestras vidas.
En la Apertura de los Ojos. Nichiren Daishonin se refiere a lo que dice el Sutra de la Contemplación Basada en la Mente: "Si desea comprender las causas que existieron en el pasado, mire los resultados que se manifiestan en el presente. Y si quiere comprender qué
resultados se manifestarán en el futuro, mire las causas que existen en el presente."
Este pasaje nos impulsa ser sabios respecto a qué hacer ahora, para vivir nuestra vida ideal en el futuro. Basada en esta misma enseñanza sabemos que la sabiduría de Buda puede percibir el pasado, presente y el futuro. Ahora que comprendemos el karma, ¡también tenemos la misma sabiduría para ver las tres existencias de nuestras vidas!
En mi humilde opinión, como practicantes del Budismo de Nichiren Daishonin, una vez que entendemos el verdadero aspecto del karma, tenemos la sabiduría y la misericordia de abrazar todos los acontecimientos y todas las personas que aparezcan en nuestro medio ambiente. Ya no culpamos a los demás. Porque sabemos cómo revertir nuestra situación mediante este Budismo, estamos motivados a reunir la poderosa fuerza vital para enfrentar cualquier dificultad.

Esto es solo el principio, de ahora en más, ¡la práctica diligente abrirá nuestra inmensa capacidad de Buda a su mayor dimensión! Viviremos de modo que la vida en sí sea una alegría, como el presidente Ikeda nos enseña en sus Disertaciones sobre los capítulos "Medios Hábiles" y "Duración de la Vida" del Sutra del Loto: "¿Qué agrega a nuestras vidas la sabiduría del verdadero aspecto de todos los fenómenos? Nos da la fuerza de utilizar hábilmente todo que nos sucede para crear valor. Muchas cosas ocurren en el curso de la vida. Hay sufrimientos y alegrías, vientos de cola y vientos de frente. Tales acontecimientos nos proporcionan las oportunidades para hacer que el verdadero aspecto del mundo de la Budeidad brille en nuestras vidas; podemos utilizar todo que nos sucede para ampliar nuestra felicidad. Esto es lo que significa conducir una vida iluminada por la sabiduría del verdadero aspecto de todos los fenómenos."

Nuestra sabiduría es poderosa sólo cuando está acompañada de acciones correctas. ¿Pero cómo erradicamos el karma negativo para poder transformar nuestra vida en una nueva y brillante?
Podemos trabajar de dos formas: mediante la práctica budista y mediante el trabajo en la vida cotidiana.
Nos fijamos metas de cómo queremos cambiar nuestro karma e invocamos Nam-myoho-renge-kyo que nos pone en el camino correcto y en perfecto ritmo con el universo.
De acuerdo a lo que escribe el Daishonin en "Sobre la prolongación de la Vida": "La reflexión y el arrepentimiento sinceros erradican hasta el karma inmutable y, con más razón, el que es mutable"
Lo que pensamos, decimos y hacemos se convierte en la esencia de nuestra vida. Si continuamos haciendo lo mismo que antes, nuestras vidas serán siempre iguales. De hecho, nuestras vidas serán peores a medida que vayamos envejeciendo. Por lo tanto, si queremos vivir una vida diferente, tenemos que hacer las cosas de un modo diferente, o hacer algo extra. Personalmente a mí no me gusta sufrir, por lo tanto, si tengo que escoger, ¡voy a hacer las dos cosas para cambiar mi vida de una vez y por todas!
Cada acción crea nuevas causas en nuestras vidas. Una buena causa produce buenos efectos; una mala causa, malos efectos; ninguna causa, ningún efecto. Por lo tanto, tenemos que ser muy serios, positivos y trabajar duro. No hay tiempo para preocuparse, quejarse o para sentirse triste.
A menos que tengamos una determinación penetrante de trabajar persistentemente y producir un cambio, pronto volveremos a nuestra rutina antes de que veamos cualquier cambio. Tenemos que sumergirnos en un completo esfuerzo de cambiar totalmente nuestra vida. No debemos darnos por vencidos y escapar de los problemas. De otra manera, en 10 años o 20 años más, todavía estaremos sufriendo por exactamente lo mismo y viviendo la misma vieja y dolorosa vida. Puede ser que nos tome cinco o diez años antes de ver resultados sólidos. Pero, si jamás lo hacemos, nunca sucederá ni en existencia tras existencia.
Nuestro karma permanecerá siempre con nosotros. Tenemos que tomar la decisión.
El país entero está sufriendo de toda clase de problemas. Su gente también sufre. Se preguntarán dónde está la salida. Aunque el mercado laboral esté tan mal, todavía hay centenares de trabajos que necesiten ser cubiertos por personas. Nuestra determinación es que, si todavía hay una oportunidad disponible, debemos ser nosotros quiénes consigamos ese trabajo. Ésta es la mejor oportunidad para demostrar nuestra fortaleza como budas.
Sí, la economía está muy mal. Pero hay un montón de gente a la cual le va muy bien económicamente. Determinemos estar entre esas personas que son exitosas.

El Budismo es victoria o derrota. ¡Definitivamente tenemos el poder de proclamar la victoria en cada aspecto de nuestras vidas!
El karma de un país afecta la vida de todos sus ciudadanos. También, la suma de los karmas individuales de cada ciudadano se convierte en el karma del país. Si el país es próspero, su gente disfruta los beneficios. Si la mayoría de la gente en un país es rica y feliz, el país no puede estar en mal estado. Cuando la mayoría de los ciudadanos han transformado su karma, el karma entero de la nación cambia. Éste es el principio budista de la inseparabilidad de la vida y de su medio ambiente.
No intentamos ser materialistas. Pero no podemos soslayar la realidad de que las cosas materiales pueden beneficiar nuestras vidas.
La práctica budista es poderosísima pero no mágica. Puede ayudarnos a manifestar resultados asombrosos solamente cuando está acompañada de una fuerte determinación y acciones incansables. No hay absolutamente ningún atajo. Tenemos que accionar persistente y cuidadosamente para hacer que las cosas sucedan. Existe la ley de simultaneidad de causa y efecto, entonces no podemos esperar buenos efectos si no hacemos las buenas causas primero. La causa debe preceder al efecto. Si no somos felices con nuestro karma de país el cambio comienza con nuestro karma personal. ¡Cada uno de nosotros puede contribuir a hacer la diferencia!

Extracto del texto de Jeanny Chen, Saratoga, California.
Traducción de Susana Oyola


jueves, 24 de diciembre de 2009

Noche Buena, Noche de Luz



La noche de Navidad corresponde al equinoccio de invierno.
Siendo mala de por sí la noche en todas las mitologías y culturas, el que una sola noche al año sea declarada y llamada Noche Buena, es muy significativo. La noche es sinónimo de tinieblas y de muerte, pero una sola noche al año es sinónimo de Luz y de Vida. Es la noche de Navidad.
Coincide con las fiestas paganas del solsticio de invierno, que en un tiempo coincidieron con las Saturnales y que, posteriormente, la Iglesia decidió cristianizar. Éstas eran fiestas en las que se celebraba el fin del período más oscuro del año, del alargamiento de la noche y el nacimiento del nuevo período de luz, el principio del alargamiento del día, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de Invierno) y asimilado a los ciclos vitales de la naturaleza (incluida la humana).
Sólo podemos entender el conjunto de las fiestas de Navidad que empiezan con la Nochebuena (las Saturnales en Roma tuvieron una duración de 7 días, igual que nuestras fiestas de Navidad, año viejo y Año Nuevo); sólo podemos aparcar los prejuicios religiosos que todavía alimentan algunos en torno a la Navidad, si entendemos que éstas son fiestas de la humanidad, que por cierto, ya entre los romanos se caracterizaban por su humanidad (invitaban a los esclavos a comer a la mesa, les liberaban del trabajo, se intercambiaban regalos...) y que tampoco fueron los romanos los que las instauraron, sino que las heredaron de muy antiguo.
Lo que queda claro es que el 25 de diciembre se celebra, en la mayoría de culturas y relatos mitológicos, el nacimiento del Sol y con ello el nacimiento de la luz y, más allá de las creencias religiosas, sigue siendo buena idea festejar el paso de la oscuridad a la luz, de lo negativo a lo positivo, de la ignorancia a la iluminación. Porque una NOCHE, en cualquier aspecto de nuestra vida, es BUENA cuando sabemos utilizar sus tinieblas como alimento para desarrollarnos.
Por eso esta Noche Buena yo deseo que nos traiga un poco más de sabiduría para comprender que cada cosa que nos toca vivir es una oportunidad que la vida nos da para ser mejores.
¡FELIZ NOCHE BUENA Y FELIZ NAVIDAD!
Luz para todos...

Gabriela Collado

domingo, 25 de octubre de 2009

El valioso tiempo de los maduros



"Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora...
Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a maniobreros y ventajeros.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa...
Sin muchas golosinas en el paquete...
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír, de sus errores.
Que no se envanezca, con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de hora.
Que no huya, de sus responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas.
Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí. tengo prisa. por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan.
Estoy seguro que serán más exquisitas que las que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás..."

Mario Andrade (Poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño)

viernes, 23 de octubre de 2009

Están...


Están los que llevan amuletos.
Los que hacen promesas.
Los que imploran al cielo.
Los que creen en supersticiones.

Y están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando cuando no les alcanza el aire.
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido.
Como si cada vez fuera la última.
Convencidos de que la vida misma es un desafio.
Sufren pero no se quejan.
Porque saben que el dolor pasa.
Que el sudor se seca.
Que el cansancio se termina.
Pero hay algo que nunca desaparecerá: La satisfacción de haberlo logrado.

En sus venas corre la misma sangre.
Lo que los hace diferentes es su "espíritu".
La determinaión de alcanzar una cima.
Una cima a la que no se llega superando a los demás, sino a uno mismo.

Daisaku Ikeda


domingo, 18 de octubre de 2009

Vivir despeinada



Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…
El mundo está loco... Definitivamente loco…
Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria…

Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser!

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres:

Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta,

y sobre todo, deja que la vida te despeine!!!!

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

lunes, 5 de octubre de 2009

Algo te espera...


Gracias Mary!!!

Cuando el camino se hace cuesta arriba,
NO LO DEJES.
Cuando las cosas andan mal - como a veces sucede -
NO ABANDONES.
Cuando no consigas resultados, y se sumen los problemas,
NO TE RINDAS.
Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar
NO TE CAIGAS.
Cuando la suerte, te sea adversa, y no encuentres fuerzas para seguir
NO RENUNCIES.
Cuando no encuentres compañeros de lucha,
NO TE APURES.
¡Hay manos que sostienen las tuyas!
Cree y siente en cada minuto de tu vida, deja que tu alma "vuele libre" por los jardines hermosos de la confianza en algo superior que llega donde nuestra visión no puede alcanzar, pero sí nuestro corazón puede sentir.
Tu alma desea estar libre para darte fuerza y estímulo.
¡INTENTA!
Cierra los ojos por algunos minutos y deja tus pensamientos volar por sitios de amor.
No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya resueltos todos nuestros problemas, pero podemos a cada minuto mirar con ojos del amor a cada cosa.
Si pensamos que todo es pasajero, miraremos con cariño lo negativo que te encamina a la elevación y perfección, y luego observaremos con felicidad el cambio del mal en bien, de tristezas en alegrías.
Lo que hoy nos hace sonreír fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.
Nuestras faltas de hoy también son las alegrías de mañana.
Las personas se van, los amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol se va cada noche para renacer al día siguiente...
No te quedes en el medio del camino, porque allá...
¡ALGO TE ESPERA !



viernes, 18 de septiembre de 2009

La ley de la correspondencia


"Como es adentro es afuera"

La ley de correspondencia es quizá la más importante de todas y es en muchos sentidos una ley sumarial que explica muchas otras leyes. Establece «que lo de fuera es una proyección de lo de dentro».
Nos viene a decir que tu mundo exterior es un fiel reflejo de tu mundo interior. Esta ley declara que puedes saber lo que está pasando dentro de ti con solo fijarte en lo que está pasando a tu alrededor.
Toda la dinámica de la vida es un ir de dentro hacia afuera. Tu mundo externo expresivo se corresponderá con tu mundo interno pensante y emocional.
Tu mundo externo de relaciones vendrá determinado por la persona que lleves dentro; o sea, por tu verdadera personalidad interna. Tu salud será la que configuren tus actitudes mentales internas. Tu mundo exterior de logro económico e ingresos irá parejo a tu mundo interno de pensamiento y preparación. La forma en que la gente responda y reaccione ante ti será un reflejo de tu actitud y comportamiento hacia ella.
Tu forma de conducir y cuidar tu coche se corresponderá en todo momento con tu estado mental. Cuando te sientas positivo, confiado y creas que controlas tu vida, tu hogar y tu lugar de trabajo estarán bien organizados y tu coche recibirá la atención adecuada. Si el trabajo te agobia, te sientes frustrado o no eres feliz, entonces tu casa, tu lugar de trabajo e incluso el armario donde guardas tus cosas reflejarán el estado de desorden y confusión que te invade. En cualquier parte puedes percibir los efectos de esta ley de correspondencia.
Todo se manifiesta desde el interior hacia el exterior. El craso error que cometen muchas personas es que se dedican más bien a hacer que a ser. Creen que pueden conseguir las cosas que quieren practicando ciertos métodos y técnicas. Al final se dan cuenta de que una práctica adecuada es necesaria pero no suficiente. Debes procurar cambiar. Tienes que convertirte internamente en una persona distinta si quieres conseguir externamente resultados de otra índole. Y ten presente que este cambio de personalidad no se puede fingir por mucho tiempo, si es que se puede fingir.
La mayoría de las personas tratan de mejorar o cambiar algunos aspectos de su vida intentando que sean los demás los que cambien. No les gusta lo que ven reflejado en el espejo de su vida y se aplican en darle brillo al espejo en vez de ir a lo que realmente es la causa del reflejo.
Siempre te manifiestas ante los demás como realmente eres. Raras veces puedes engañar a alguien. Y la única forma que tienes de cambiar las cosas externas es cambiar las cosas internas.
Una de las más trascendentales preguntas que puedes hacerte es: -¿Qué clase de persona tendría que ser para ganarme el respeto de la gente que me interesa y para llevar la clase de vida que deseo llevar?

Inventemos el mundo dentro hacia fuera...

viernes, 4 de septiembre de 2009

Amar a un ser humano



Este texto lo descubrí hace diez años y, desde entonces, me acompaña siempre. Recurro a él muchas veces y, la mayoría, para descubrir que aún hay muchas personas que no entienden lo que es amar de verdad, lamentablemente. La página en la que está tiene muchísimos recursos interesantes para reflexionar. Os invito a visitarla. Lakota: cultura y espiritualidad


Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.
Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.

por Andrea WeitznerAbril de 1995


sábado, 15 de agosto de 2009

Despierta

Un mediodía de julio llego a casa y, casi por entretenimiento mientras busco las llaves del portal, me asomo al buzón de la publicidad esperando encontrar siempre lo mismo, más de lo mismo. Sin embargo un taco de folletos llama mi atención y cojo uno.


Lo leo una vez y no lo comprendo, lo leo dos y tampoco. No es que no comprendiera lo que decía, estaba en mi idioma y en letras bien grandes. Lo que no comprendía era quién lo había hecho, de quién venía, ya fuera una marca, un partido político, una institución, etc. Pero nada, leí y releí el folleto y no encontré ningún indicio o, en todo caso, encontré muchos. Lo guardé en el boslo y se lo eneseñé a cada uno de los amigos con quienes me encontraba, algunos formaron su propia teoría, pero fuera la que fuera, seguía siendo infundada, puesto que no existía firma que avalara todo cuanto allí se decía.


He decidido escanearlo para que vosotros mismo juzguéis de qué se trata. En todo caso para poder tener una remota idea de quién puede estar interesado en despertar nuestra conciencia?? Algo poco común, si vamos a ser realistas.


No sé si alguien más ha recibido este folleto en su puerta, al menos en mi ciudad no he escuchado ningún comentario al respecto. ¿Casualidad? ¿Causalidad? No lo sé, prefiero dejarlo en vuestras manos y que cada uno juzgue por si mismo...




Las imagenes pueden ampliarse si pinchas sobre ellas.

Luego de esto he entrado sólo en uno de los enlaces de los que allí habla: "Esoteric Agenda" y acabo de ver el documental que me resultó bastante interesante. Aquí os va..




WebIslam

lunes, 10 de agosto de 2009

Desafíate




Si deseas que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!
Ambrose Bierce (1842-1914) Escritor estadounidense.

Desafíate a concretar tus sueños.
Te convoco a que luches por tus sueños.
Afronta el desafío.
¿A qué le temes? ¿Al ridículo? ¿Al cambio? ¿A lo nuevo? Que el miedo no te inmovilice.
Anímate a salir de tu confortable incomodidad. Hay algo mejor que este estado de tranquila desesperación.
Imagina que quieres ser. Traza un plan. Ponle fecha. Fija las metas y etapas. Invoca.
No olvides que el éxito es para los que luchan, minuto a minuto, día a día, año a año.
No se requiere ser muy inteligente. Busca, investiga y manos a la obra.
Y jamás olvides que un sueño sin acción es una ilusión.
Empieza por hacer lo necesario, Luego lo que es posible. Y de pronto te encontrarás haciendo lo imposible.
Daisaku Ikeda

jueves, 6 de agosto de 2009

Una fecha y un nombre (¡Cumpleaños Feliz!)


Porque hoy es mi cumpleaños y quería celebrarlo junto a todos vosotros. El mejor regalo es saber que estáis ahí... ¡Gracias!

Hoy cumplo treinta y seis años y vivo en un país que no es en el que nací.
Vine al mundo un lunes en el que se cumplían 28 años de la bomba de Hiroshima y el mismo día en el que Julio Cortázar celebraba su 59 cumpleaños muy cerca de donde, 7 años más tarde, me iría a vivir.
El nombre que me puso mi madre cuando nací también tiene su historia. Cinco años antes, cuando aún ni siquiera habían nacido mis dos hermanos mayores, mi tía se quedó embarazada de una niña. Era el 6 de enero de 1968 y, justo antes de nacer, el bebé murió dentro del vientre de su madre. Simplemente dejó de moverse y se fue como había venido, sin haberse asomado al mundo. Esa niña sin rostro ni rastro para nadie más que sus padres, llevaría mi nombre. Mi madre dijo, tiempo después, que eligió ese nombre porque, por aquella época, estaba de moda, ni siquiera estaba relacionado con mi prima ni con el nombre de mi abuelo, que era el mismo en versión masculina. Sin embargo, esta anécdota, que mi tía me contó muchos años más tarde, cuando entre ella y yo ya había empezado a gestarse un lazo indestructible que nos mantendría particularmente unidas durante el resto de nuestras vidas, me ha llevado a pensar mucho en las casualidades no casuales de la vida. De alguna manera he adoptado a mi tía como a una segunda madre, a través de una unión que ambas hemos querido ir tejiendo a través de los años.
Como estos, hubo más acontecimientos históricos que marcaron mi vida. Así es como he ido descubriendo que nada sucede por casualidad y que pasado, presente y futuro están unidos aquí y ahora, en nuestra mente, creando lo que somos y a donde vamos y que lo que esté sucediendo en este momento, al otro lado del planeta, nos afectará irremediablemente, aunque nunca seamos capaces de percibirlo.

sábado, 25 de julio de 2009

El secreto de la felicidad



¿Por qué buscais la felicidad, oh, mortales, fuera de vosotros mismos?
Boecio (480-524) Filósofo y estadista romano.


Contaba un maestro sufi de que hace muchísimos años, vivió en la india un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano.
Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir. Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un niño y le dijo: "señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. "¿Por qué no me enseñas que debo hacer para conseguirlo?" El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "a ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto de la felicidad y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida".

"El primero, es saber que existe una Ley Universal que rige todas las cosas de la vida, y por lo tanto, debes dar gracias por todo lo que tienes.

El segundo, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer: este paso se llama autoestima alta.

El tercer paso es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tú cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación.

El cuarto paso es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.

El quinto paso es que no debes albergar en tú corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes del Universo hagan justicia, y tú perdona y olvida.

El sexto paso es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.

El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.
Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tú alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera, puedan ser felices".

Deseo que podamos encontrar la tan ansiada felicidad dentro de nosotros mismos y así reflejarla a los que nos rodean, porque entre más personas sean felices menos violencia habrá en este mundo.

Mantra




No daré cobijo a pensamientos insanos,

porque ME QUIERO!!!!

Y creo que me merezco

algo tan hermoso

como ser FELIZ!!!



martes, 14 de julio de 2009

CAMBIO DE FECHAS!!! Taller de Risoterapia y Crecimiento Emocional 30 y 31 de julio en Logroño


Descripción:

Jueves, 30 de julio de 2009 de 19:00 a 21:00 horas, Risoterapia: La risa como actitud frente a la vida, como antídoto contra el estrés, para fortalecer la autoestima y resolver los conflictos con humor.

Viernes, 31 de julio de 2009 de 19:00 a 20:00 horas, Crecimiento Emocional: coloquio y debate sobre las emociones vividas el día anterior y sobre cómo usarlas.

Organizadores: Iñaqui Manaweé y Gabriela Maga Viajera

Lugar: Por determinar

Ciudad: Logroño
Precio: 20 €


ABIERTA LA INSCRIPCION

Teléfono: 690 049 392

Correo electrónico: magaviajera@gmail.com


domingo, 12 de julio de 2009

A Pablo...



"Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera"

Son palabras del gran poeta chileno Pablo Neruda, nacido un día como hoy, pero de 1904.

En homenaje al que sería su cumpleaños 105 elegí este poema del libro "El hondero entusiasta" escrito entre 1923-1924 en Santiago de Chile.





¡Canción del macho y de la hembra!

La fruta de los siglos
exprimiendo su jugo
en nuestras venas.

Mi alma derramándose en tu carne extendida
para salir de ti más buena,
el corazón desparramándose
estirándose como una pantera,
y mi vida, hecha astillas, anudándose
a ti como la luz a las estrellas!

Me recibes
como al viento la vela.

Te recibo
como el surco a la siembra.

Duérmete sobre mis dolores
si mis dolores no te queman,
amárrate a mis alas
acaso mis alas te llevan,
endereza mis deseos
acaso te lastima su pelea.

¡Tú eres lo único que tengo
desde que perdí mi tristeza!

¡Desgárrame como una espada
o táctame como una antena!

Bésame
muérdeme,
incéndiame,
que yo vengo a la tierra
sólo por el naufragio de mis ojos de macho
en el agua infinita de tus ojos de hembra!

(Pablo Neruda 1904 - 1973)


¡Gracias Pablo!

Porque me enseñaste
que la poesía es el canto
del incosciente,
el arma del alma sensible
que, empuñada de palabras,
marcha al frente con coraje.

Porque con tu amor a la vida
y a la tierra
no te refugiaste
detrás de los libros
sino que hiciste de ellos
una bandera
en defensa de los pueblos.


viernes, 3 de julio de 2009

Más aLmas y menos aRmas



Mi arma mayor es la plegaria muda. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

Decidme que se trata de una alucinación, que he entendido mal o que se trata, simplemente, de un error de imprenta lo que hoy he leído en varios periódicos: “Un cura invita a sus feligreses a acudir a la Iglesia con armas para festejar el 4 de julio, día de la independencia”.
En Kentucky, Estados Unidos, un pastor propone una celebración especial en donde se discutirá sobre el uso seguro de armas y se escuchará “música patriótica”. “No estamos avergonzados de decir que hay una fuerte creencia en Dios, las armas y el nacimiento de nuestra nación, y de que ésta no hubiera existido sin las anteriores dos (Dios y las armas)”, dice Ken Pagano, pastor de la Iglesia del Nuevo Betel y ex infante de Marina.
Pagano alega que los miembros de su iglesia están preocupados de que la administración del presidente Obama ponga restricciones a la uso y portación de armas. “El plan no es mezclar la adoración con el uso de armas, aunque se lean algunos pasajes de la Biblia”, dijo. Y agrega “Las armas pueden ser agentes de mal o pueden ser útiles, aquí tan solo estamos proponiendo el uso seguro de las mismas”.
El Dr. George Tiller, proveedor de servicios de aborto, fue asesinado en una iglesia de Wichita y a John Philips, un pastor de Arkansas, le dispararon dos veces en su propio servicio religioso y aún lleva una bala en su columna, lo que me dice que, lamentablemente no se trata de una alucinación.
¿No le han explicado a este “Pastor” que a la Iglesia lo que se deben portar son aLmas y no aRmas? Creo que es precisamente la disminución de la importancia del alma en el mundo lo que enfatizó la importancia de las armas. Un avance en la tecnología armamentística que simboliza un retroceso en el crecimiento espiritual del hombre.
Hace 52 años, Josei Toda (educador japonés y segundo presidente de la Soka Gakkai, una organización budista para la paz, la cultura y la educación), hizo una declaración en contra de las armas nucleares con el fin de enfatizar que detrás de la existencia de las armas nucleares se esconde el aspecto malévolo de la vida humana que busca subyugar, controlar y por último destruir a los otros.
Adhiero a la declaración del Señor Toda y me atrevo a no diferenciar entre nucleares o no. Las armas son armas.
El Budismo de Nichiren Daishonin es una religión que existe para la gente, entonces el cumplimiento de su misión religiosa de establecer la enseñanza correcta debe incluir también la construcción de una tierra pacifica. El señor Toda sentía que la única forma de derrotar la tendencia demoníaca era a través del poder de la Naturaleza de Buda también inherente en la vida humana. Ya que los seres humanos crearon la bomba atómica, los seres humanos también tendrían que hacer posible su abolición. Él estaba convencido de que la existencia de la Naturaleza de Buda (el potencial para el bien y la creación de valor) dentro de los seres humanos garantizaría sin falta la abolición de las armas nucleares. A través de su declaración, Toda advertía sobre lo malévolo de las armas nucleares. Mas tarde, su declaración se convertiría en la base del movimiento para la paz.
La mayoría de las tradiciones religiosas comparten con el Budismo de Nichiren Daishonin la intención de llevar a los practicantes hacia esta verdad y hacia alcanzar la meta de lograr el desarrollo humano, así como establecer una comunidad armoniosa. En este sentido, creo que está claro que la asociación armas/religión no tiene cabida. Sin embargo, esta lucha por la paz y el desarme no debe quedar encerrada solamente dentro de la religión.
Parafraseando al segundo presidente de la SGI "Para emerger de la sombra de las armas nucleares se necesita una revolución en la conciencia de numerosos individuos, una revolución que de pie a que con confianza podamos decir "YO PUEDO HACER ALGO". Entonces, finalmente veremos a las personas del mundo unirse y escucharemos su voz en común, su llamado para ponerle fin a esta terrible furia de destrucción."

viernes, 26 de junio de 2009

Michael versus Farrah













Lo que pensamos de la muerte sólo tiene importancia por lo que la muerte nos hace pensar de la vida. Charles de Gaulle (1890-1970) Poltíco francés.

Nos encontramos frente a la muerte repentina de dos personas con algunas similitudes. Ambos íconos de la década de los ´80. Dos personas jóvenes, Farrah Fawcett 62 años y Michael Jackson 50 y a poco de cumplir los 51. Ambos famosos y estrellas aclamadas. Ambos con una vida económica más que holgada, sino rodeada de lujos y placeres que muchos miramos desde lejos.
Sin duda, el astro del pop opacará la muerte de su símil, la estrella del cine y la televisión, ya que sin lugar a dudas rompió el récord guiness en muchos aspectos y no sólo en la venta de discos. Le gustaba jugar con extremos y así fue tan amado como odiado. Y esa pasión extremista no era más que un desafío consigo mismo que mantuvo durante toda su vida. Me surgen muchas preguntas y la primera y más importante es si habrá sido feliz. Una persona desconforme con su condición racial, capaz de gastar millones en ocultar sus orígenes pero, ¿para quién? Para el mismo, porque no hay quien no recuerde su carita de niño y su rizada y abultada cabellera cuando inició su carrera a la edad de 5 años con los Jackson Five. Su extraña relación con los niños y, de ahí, las denuncias por pederastia a las que se vio sometido. Y, sin embargo, un gran artista, sino el mejor, en lo suyo, la música y el espectáculo. Imposible no compararlo con El Rey, Elvis Presley.
También se nos parece. Un ser humano, con sus miedos, sus virtudes, sus errores, sus defectos, sus aciertos y sus máscaras, en su caso una expuesta a todos los rincones del planeta y, quizá por ello, más llamativa, pero no muy diferente de la nuestra, detrás de la que escondemos lo que nos asusta, lo que no aceptamos, lo que no nos animamos a enfrentar y a resolver.
A mí su muerte me hizo pensar y me sirve para seguir aprendiendo de la vida y de mí misma.
En esta época en la que la única palabra que oímos y padecemos, no sé si por real o por ósmosis (eso que de tanto que te lo repiten te lo acabas creyendo y de tanto creértelo se te hace realidad), es “crisis”, esta muerte me recuerda que con dinero o sin él a todos nos espera el mismo final, ineludible, irremediable y fatal. Y me recuerda que, antes de que me llegue, mi misión es deshacerme de mis máscaras, esas que me alejan de mí misma, de mi esencia, de mi ser y, por ende, de los demás.
Hoy es la primera vez que me siento muy cerca de Michael y, seguramente, la última.
No quiero acabar opacando a mi personaje favorito de “Los ángeles de Charly”. Lo único que puedo decir es que morir luchando, por tu propia vida o por lo que sea, es una digna muerte.

Gracias Iñaki



"Donde esté un buen disgusto, una buena desgracia -ajena-, un buen desastre, que se quiten las buenas noticias. Esto es un poco bárbaro, pero es así."

(Pincha sobre el enlace para ver el vídeo)

jueves, 11 de junio de 2009

Espejito, espejito...



Hasta que no llegué a España no caí en la cuenta de cuánto me habían afectado los mensajes del cuerpo perfecto que debíamos tener las mujeres que pululaban en los medios de comunicación de mi país.
Recuerdo una entrevista que le hicieron a un personaje público masculino que me gustaba mucho (hasta ese momento, claro) en el que decía que una de las cosas que no soportaba en una mujer era cuando empezaban a crecerle los pelos de las piernas. En ese momento sentí pena por mí, si todos los hombres pensaban como él, nunca podría estar con ninguno. Ahora, sinceramente, siento pena por él. ¿Eso era lo que todos los hombres esperaban de las mujeres? ¿Muñecas de porcelana? ¿La perfección total y absoluta? ¿Lograría ser capaz, ese hombre, de ofrecer lo mismo?
¡Vamos! Los pelos crecen o se caen, las canas salen, la barriga va adquiriendo otra forma y si sólo te dedicas a evitar que eso suceda, no tienes tiempo de hacer otra cosa en la vida, ni siquiera vivirla.
Una de las cosas que debo agradecer de vivir aquí es que acabé amando mi cuerpo.
Nunca fui una mujer obsesionada por su físico, de hecho, no tengo ni idea de lo que es hacer una dieta y, en ese sentido, me siento una privilegiada. Es más, siempre me gustó comer y, aunque mi lema sea “comer para vivir y no vivir para comer”, nunca dejo pasar mis antojos, que no son pocos.
Llegué a sentirme culpable y callar esta ventaja ante las demás mujeres que se sabían de memoria el abecedario de dietas y se mataban en el gimnasio.
Lo que sí tenía eran complejos. Nariz grande, pechos pequeños y vello que volvía a crecer demasiado rápido para mi gusto.
La primera vez que hice topless fue en una piscina de Madrid. ¡Por primera vez me sentía feliz con mis tetas! Y ¡No lo podía creer! Y no era porque hubiera otras tetas peores que las mías, que las había (aquello era un muestrario de todos los tamaños y a todas las alturas), sino porque nadie las miraba, ni las mías ni las otras; no había nadie comparando, ni riéndose, ni asombrándose de estas diferencias de la naturaleza y, sobre todo, porque cada mujer dejaba que la ley de gravedad hiciera lo suyo sin preocuparse en lo más mínimo.
Eso sí, lo único que me prometí a mí misma es que nunca nadie se enteraría del momento en que me salieran las primeras canas y es algo que cumplo a rajatabla (ahora ya lo sabéis), a lo que le he sumado el corrector de ojeras del que no me desprendo ni para ir a la esquina.
No quiero ser una Barbie (en este preciso momento mi hija está viendo su película), quiero ser una mujer feliz consigo misma, como sea, con sus días buenos y sus días malos, sus ojeras, sus pelos creciendo que hay que volver a depilar (el día que tenga tiempo y humor) y aprender a amar cada una de mis cicatrices, las que me marcan el paso del tiempo y las del corazón. Esa soy yo, la que cada día se mira al espejo para sentirse bien consigo misma y no para que los demás la quieran.


viernes, 5 de junio de 2009

Abriendo las puertas



Las puertas de la sabiduría nunca están cerradas.
Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense




¿Por qué estamos siempre pensando en la posibilidad de que las cosas salgan mal cuando hay una y mil maneras de que salgan bien?
A veces pienso que es un síntoma de omnipotencia. Sí, he dicho omnipotencia y no su contrario (impotencia) que es lo que se supone que se siente cuando pensamos así, porque, en el fondo, creemos que podemos tenerlo todo controlado, inclusive y sobre todo, los fracasos, así luego podemos decir “¡lo sabía!” o “¡te lo dije!”.
Necesitamos sentirnos seguros en la inseguridad y creer que tenemos el poder, aunque ello signifique estar seguros de que vamos a perder.
¡Qué absurda necesidad de tener todas las puertas bien cerradas cuando existen miles de puertas abiertas esperando a que las explores!
Entonces ahí está: la maldita, única, pura y excluyente posibilidad de que ese problema que tienes acabe mal, incluso peor de lo que eres capaz de imaginar. Porque si de imaginar se trata tenemos una estupenda habilidad para conjeturar sobre los horrores más horrorosos.
Se me acaba de presentar un ejemplo de lo más sencillo. Mientras estaba escribiendo sonó el timbre. Camino hacia el portero pensando que, por la hora, seguramente sea el cartero. Lo veo, ¡es él! Y mientras oprimo el botón para abrirle pienso, “seguro que me trae alguna multa del Ayuntamiento o una carta de Hacienda con malas noticias”. Sube y llama a la puerta. Efectivamente se trata de una multa y ¿qué hago? Sonrío para dentro pensando “¡yo tenía razón!”. ¿Qué gané? Quiero decir, ¿de qué me sirve tener razón? El resultado no cambia, pero mi estómago se encogió de miedo y en una milésima de segundo me imaginé un sinfín de resultados negativos que ni siquiera sé si sucederán. ¿Podré pagarla? ¿Cuántas más vendrán? Etc, etc.
El año pasado había una plaza vacante para un viaje que deseaba hacer con todas mis ganas. Lo había intentado el año anterior pero por problemas personales no había podido hacerlo. Ahora se me volvía a presentar la posibilidad pero (siempre hay un pero), a pesar de que no se trataba de un viaje costoso, no podía gastar un céntimo. ¿Qué hacer? ¿Estaba cantado, no? No iría. Sin embargo me empeñé en que este año debía estar allí como fuera. Un par de días antes del viaje debía ingresar el dinero y empecé a rebuscar en mi cabeza cuál sería el mejor modo de hacerlo, si utilizar la tarjeta de crédito a plazos, lo cual sumaría más deudas a las que ya tenía, o pedirlo prestado o… Cualquiera de las que me planteaba era, por supuesto, negativa. Entonces suena el teléfono y oigo la voz de mi asesora que me dice que mi declaración de este año había dado a devolver y que me ingresaban el dinero ese mismo día ¡Era justo la cantidad que debía ingresar para el viaje!
Podría contar un montón de anécdotas parecidas y, seguramente, en este instante estés recordando más de una como ésta que te hayan sucedido. Entonces, por favor, ¡empieza a pensar en todas las puertas abiertas que tienes a tu disposición y deja de darte portazos a ti mismo!

jueves, 4 de junio de 2009

Noche de librerías...



Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.
Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés


Estoy de pie frente a uno de los estantes de la librería intentando escoger un libro. No encuentro lo que busco porque no quiero un libro en particular sino uno que me guste, que me atrape, que me hable de mí y entonces caigo en la cuenta de que no sería mala idea escribir yo misma ése libro especial que estoy buscando.
Tengo un vicio desmedido (probablemente tenga más de uno) y son los libros. No sé exactamente cuando empezó mi pasión por ellos, ni quien la indujo a mi vida, pero sí recuerdo quien me enseñó a disfrutar de los paseos por entre las repisas repletas de volúmenes de todos los tamaños, tanto como para que las horas vuelen sin darme cuenta.
En una ocasión salí con mi hermano un sábado por la noche. No era algo que hiciéramos muy a menudo y no recuerdo cómo llegamos hasta allí, pero tengo grabada la imagen de ambos paseando entre ejemplares de segunda mano que rebasaban las estanterías viejas de las librerías de la Avenida Corrientes en Buenos Aires. Una junto a la otra, las tiendas de libros de la avenida están abiertas hasta altas horas de la madrugada. Sumergirte en ellas puede ser, en ocasiones, el mejor plan para un sábado por la noche. Y lo es, sin duda, para quienes amamos los libros.
Lo mejor es cuando entras sin saber lo que vas a llevarte, es en eso casos en los que he descubierto autores que desconocía y que terminaron conquistándome.
Hubo una época en la que me había acostumbrado a autodedicarme cada libro que me compraba, porque consideraba que un libro sin dedicatoria era como una mujer sin pendientes. Entonces escribía algo que tuviera que ver con el motivo de mi elección. Resulta gracioso releer ciertas dedicatorias con el paso del tiempo.
Algunas veces, muy pocas a decir verdad, he escrito al final la sensación que quedó en mi alma al leer la última página.
Cuando uno tiene un vicio, el que sea, es él el que te domina, se apodera de ti y es el que manda. Cuando voy caminando y paso por delante de una librería, son los libros los que me llaman y no puedo resistirme a entrar, casi nunca, excepto cuando voy con alguna de mis amigas que me coge fuerte del brazo y aprieta el paso para no darle tiempo a mi tentación. Pero cuando no lo consiguen, ellos ganan y terminan siendo quienes me eligen a mí y yo me dejo.
Nunca salgo de casa sin llevar un libro en mi bolso, es como salir acompañada y, a veces, lo prefiero como compañero de café antes que a nadie.
Recuerdo una vez que tenía cita con el médico, no sabía si tendría que esperar mucho a que me atendiera, o si entraría enseguida a la consulta. Había salido con tanta prisa de casa que había olvidado meter el libro en mi bolso. Iba hacia el hospital y desvié mi camino para comprar uno para leer mientras estuviera en la sala de espera. Ese día no tuve que esperar ni un segundo para ser atendida, aunque hubiera sido capaz de ponerme a leer mientras abría las piernas para que el ginecólogo me revisara.

viernes, 22 de mayo de 2009

Los abrazos



Para volver a tu abrazo
y volver mejorada,
tuve que transitar por abrazos ajenos,
abrazos incompletos,
abrazos vacíos
que sólo servían para acentuar más mi soledad,
mi deseo,
mis miedos.
Abrazos,
sin embargo,
necesarios
para que el tuyo se convirtiera
en el abrazo preciso
y el mío también.


martes, 19 de mayo de 2009

Chau Mario


No sé a dónde habrás ido, sólo sé todo lo que nos has dejado, que es mucho.
El mundo concibió en tí a un hombre diestro con las palabras, un arquero preciso que asestaba con cada letra el corazón de quienes te leímos (leemos, leeremos).
Tu inspiración se multiplicó en la voz de trovadores, en las cartas de los amantes, en miles de poemas sucesivos para los que los tuyos sirvieron de puntapié inicial.
Tu voz unió, alentó, consoló, avivó, alegró, conmovió, pero nunca pasó indiferente.
Un hombre simple, un mortal común, que con su talento supo brillar y cumplir con su única y extraordinaria misión que fue un regalo a todos tus contemporáneos y a los que vendrán.
Para mí sigues brillando, Mario y en mi voz, y mi alma, la tuya seguirá desparramándose.
Hoy te despido con tus propias palabras, imaginando que es eso lo que dices mientras te alejas, pero no para siempre...
¡Gracias poeta!


Chau número tres


Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en ún arbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.



(Mario Benedetti)



domingo, 10 de mayo de 2009

Efemérides




Un guerrero de la luz toma decisiones. Su alma es libre como las nubes en el cielo, pero él está comprometido con su sueño. En su camino libremente elegido, tiene que hacer algunos sacrificios. El guerrero es libre. Pero sabe que horno abierto no cuece pan. (Paulo Coelho)


Un día como hoy, hace ocho años, llegaba a España, dejando atrás el país en el que había nacido, un trabajo que me hacía feliz, amigos, tíos y 27 años de historia personal, en aras de algo totalmente incierto.
Con unos pantalones verdes, una camiseta negra y mi abrigo blanco favorito, me subí al mismo avión en el que había trabajado hasta entonces, llevando lo mínimo e imprescindible para mi vida, que no para todos son las mismas cosas. Yo nunca hubiera dejado mis fotografías, ciertos libros, compañeros inseparables, música que no se encuentra más allá del océano, y los cuadros enrollados en un estuche especial.
Salí de Buenos Aires con pasaporte Argentino y entré a Madrid, un día después, con pasaporte Español.
Vine a España a comerme el mundo y así lo hice, para dejar que me comiera también, para morir y renacer mil veces y convertirme en mujer y madre.
Pero aquel día de mayo, cuando cambié el otoño por la primavera, aún no lo sabía.
No imaginaba cómo serían mis primeros días en Madrid. Todo el fin de semana sola, mirando películas que pasaban por televisión y sin poder hacer absolutamente nada más.
Necesitaba descansar mi mente y mi cuerpo y entender que eso era lo mejor que me estaba sucediendo. Estaba tranquila, segura de que conseguiría pronto un trabajo, pero el miedo me atacaba a cada rato, sobre todo con tanto tiempo para pensar.
Pasaba casi todo el día bebiendo mate, como una manera de hacer que la desconexión con mi tierra no fuera tan de golpe, y porque no tenía otra cosa que hacer más que dedicarme a mí misma, pero no podía quejarme de esa situación que formaba parte de una elección que ya había hecho.
Haberme alejado de todas las personas que quiero fue un modo de alejarme de toda demostración de amor que ahora no tenía a quién darle, lo que me generaba una angustia terrible, aún más por las noches, en la soledad de mi cuarto, lejos del ruido de la televisión y de mis compañeras de piso, que ponían todo de sí para que pudiera sentirme bien. Entonces leo a Coelho que me dice: “Tú, en cambio, estás triste, esto prueba que tu alma continúa viva.”
A la semana de llegar a Madrid ya podía sentir que, en cierto modo, pertenecía a la ciudad. Al revés de lo que dicen quienes han emigrado alguna vez, yo no siento no ser ni de aquí ni de allí, sino que soy de aquí y de allí.
La palabra exilio no me gusta, no se adecua a mí, porque nadie me echó de mi país, me fui sola, buscando no se qué, siguiendo una intuición, tal vez buscando un destino, mi propia vida, motivos o, simplemente, a mí misma. Una misión que debía cumplir. Un instinto que seguir como una voz desprendiéndose de mis entrañas que me marcaba el rumbo hacia algo inexplicable.
Llevo a España en la sangre pero soy Argentina y son dos cosas que no pretendo nunca evitar, como no deseo borrar nada del pasado que forma parte de lo que hoy soy. Lo contrario sería renegar de mi propia esencia.
Horacio y la Maga, personajes de la novela Rayuela de Julio Cortázar, me acompañaron durante esos primeros días, ellos en su vida ficticia entre París y Buenos Aires y yo en la mía real entre Buenos Aires y Madrid. En uno de mis recorridos en metro Horacio me dijo: “Sé que un día llegué a Madrid, sé que estuve un tiempo viviendo de prestado, haciendo lo que otros hacen y viendo lo que otros ven…” y yo le robé el comentario para hacerlo mío.
Encerrada en esa angustia de recién llegada, en la incertidumbre de la elección de mi camino, me permití pensar que “nada es para siempre”
La eternidad de las cosas puede agobiarte cuando te sientes efímero, cuando ansías ser libre, romper cadenas y echar a volar.
Horacio me dijo entonces: “…ya para entonces me había dado cuenta de que buscar era mi signo, emblema de los que salen de noche, sin propósito fijo, razón de los matadores de brújulas…” y yo volví a quedarme con su comentario.


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