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Lo que abre el amor, que no lo cierre el miedo.


martes, 5 de enero de 2010

La Ley del Reflejo



La Tierra es un lugar prodigioso para aprender, donde constantemente te están dando una oportunidad para que te observes en un espejo. Toda persona y situación de tu vida es un reflejo de un aspecto tuyo. Como es dentro, así es afuera. Podemos protestar por ello o negarlo. Pero la Ley espiritual del Reflejo nos recuerda que cambiemos lo que tengamos que cambiar.
Cuando te miras al espejo y ves que tu aspecto no te gusta, no intentas cambiar el reflejo.
Cuando hay algo en tu vida que no te gusta puedes, por supuesto, invertir tiempo y energía intentando arreglar o cambiar a la otra persona. Si haces esto estarás intentando cambiar el reflejo. Es una forma de negación. A quienes hacen esto se les llama “rescatadores”. Prefieren pasar el tiempo cambiando el reflejo que trabajando con ellas mismas. Cuando comprendas esta Ley, nunca más volverás a intentar que otra persona sea diferente para que tú te sientas cómodo. Observarás lo exterior y cambiarás tu interior.
Esas personas que te rodean y que no te gustan te están mostrando aspectos de ti mismo con los cuales no te sientes a gusto. Si tienes un amigo que parece ser muy insensible, pregúntate que parte de tu corazón está endurecida. Si tu hijo se muestra hostil, mira hacia tu interior y encuentra tu propia irritación.
Si alguien de tu vida posee un atributo que genuinamente no te molesta, no te estará reflejando, ni tan siquiera lo notarás.

Cuanto más te moleste una característica de una persona, más está en tu alma intentando atraer un reflejo a tu atención.

Todas las personas que realmente te gustan están reflejando aspectos de ti mismo con los que te sientes cómodo. Piensa en alguien que te guste, respetes o admires. Piensa en las cualidades que te gustan de él. Esas cualidades están presentes en cierto grado en tu interior. El espejo mágico del Universo te está mostrando una parte hermosa de ti con la que puede que no estés conectado. Practica esas cualidades para afianzarlas y mas personas con esas características entrarán en tu vida.
Si realmente el Universo desea atraer tu atención hacia algo te dará tres espejos en los que puedas mirarte simultáneamente.
Todo es un reflejo.
El agua refleja lo que les está ocurriendo a tus emociones o a tu espiritualidad. Si tus emociones “tienen goteras”, tienes emociones que no has expresado y puede que tus grifos y tus radiadores goteen. Los ríos, lagos y mares representan la fuerza vital emocional y espiritual de una zona determinada. ¿Te atrae el océano turbulento o el lago tranquilo? Recuerda también que el agua, simbólicamente, limpia y purifica.
El fuego es caliente y luminoso. El fuego del campamento o el de una chimenea pueden indicar un centro que está en paz. Un incendio de grandes proporciones y fuera de control refleja la rabia y la hostilidad de todos aquellos afectados por él. El fuego también es un gran transmutador de energía negativa.
La tierra es sólida pero puede resultar sofocante y aburrida. Si te estancas en el barro, se te está mostrando algo acerca de tu vida. Un terremoto te dice que los cimientos de tu vida, que pensabas que eran seguros, no lo son. De la tierra sale la nueva vida.
El aire tiene una fantástica energía. Representa la comunicación y las nuevas ideas. Si estás sentado en una corriente de aire y te molesta, puede que lo que te moleste sea la comunicación de alguna persona. Un huracán se lleva volando las viejas formas de pensamiento de un lugar y anuncia lo nuevo. También se lleva las telarañas.
Cada pieza de tu coche representa algún aspecto tuyo. Si le fallan los frenos puede que sea un aviso para que dejes de hacer algo que estás haciendo. La luces no funcionan ¿puedes ver a dónde te diriges en la vida? La pintura está dañada ¿no será hora de que hables en tu defensa? Un pinchazo ¿alguna persona te está decepcionando? ¿te estás infravalorando o no tienes suficiente apoyo?
Si no puedes descifrar qué te está indicando el reflejo, piensa cuál es la función que realiza esa pieza.
Sea lo que sea que llega a tu vida, mírate en su espejo y examina lo que tiene para enseñarte. Una vez comprendemos esto podremos aumentar nuestro crecimiento espiritual observando lo que la vida nos está diciendo.
Hay dos formas de interpretar lo que vemos en un espejo. Una es pensar que estás viendo un reflejo. La otra es pensar que estás viendo un aspecto que has atraído hacia ti. Para detectar una proyección, habla sobre la persona o la situación, se consciente de cómo te hace sentir: Por ejemplo: “Me exasperas”. Mira hacia adentro y encuentra tu parte exasperante.

Nunca intentes cambiar a otra persona, porque está reflejándote a ti. Dirige tu mirada a tu interior y cámbiate a ti mismo.

(Extracto del libro de Diana Cooper "Las 36 leyes espirituales de la vida")

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola, soy miriam.
Muchas gracias por este blog, en especial por hablar de la ley del reflejo... me sirvio de mucho. saludos

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