.

Lo que abre el amor, que no lo cierre el miedo.


sábado, 25 de julio de 2009

El secreto de la felicidad



¿Por qué buscais la felicidad, oh, mortales, fuera de vosotros mismos?
Boecio (480-524) Filósofo y estadista romano.


Contaba un maestro sufi de que hace muchísimos años, vivió en la india un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano.
Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir. Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un niño y le dijo: "señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. "¿Por qué no me enseñas que debo hacer para conseguirlo?" El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "a ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto de la felicidad y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida".

"El primero, es saber que existe una Ley Universal que rige todas las cosas de la vida, y por lo tanto, debes dar gracias por todo lo que tienes.

El segundo, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer: este paso se llama autoestima alta.

El tercer paso es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tú cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación.

El cuarto paso es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.

El quinto paso es que no debes albergar en tú corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes del Universo hagan justicia, y tú perdona y olvida.

El sexto paso es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.

El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.
Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tú alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera, puedan ser felices".

Deseo que podamos encontrar la tan ansiada felicidad dentro de nosotros mismos y así reflejarla a los que nos rodean, porque entre más personas sean felices menos violencia habrá en este mundo.

Mantra




No daré cobijo a pensamientos insanos,

porque ME QUIERO!!!!

Y creo que me merezco

algo tan hermoso

como ser FELIZ!!!



martes, 14 de julio de 2009

CAMBIO DE FECHAS!!! Taller de Risoterapia y Crecimiento Emocional 30 y 31 de julio en Logroño


Descripción:

Jueves, 30 de julio de 2009 de 19:00 a 21:00 horas, Risoterapia: La risa como actitud frente a la vida, como antídoto contra el estrés, para fortalecer la autoestima y resolver los conflictos con humor.

Viernes, 31 de julio de 2009 de 19:00 a 20:00 horas, Crecimiento Emocional: coloquio y debate sobre las emociones vividas el día anterior y sobre cómo usarlas.

Organizadores: Iñaqui Manaweé y Gabriela Maga Viajera

Lugar: Por determinar

Ciudad: Logroño
Precio: 20 €


ABIERTA LA INSCRIPCION

Teléfono: 690 049 392

Correo electrónico: magaviajera@gmail.com


domingo, 12 de julio de 2009

A Pablo...



"Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera"

Son palabras del gran poeta chileno Pablo Neruda, nacido un día como hoy, pero de 1904.

En homenaje al que sería su cumpleaños 105 elegí este poema del libro "El hondero entusiasta" escrito entre 1923-1924 en Santiago de Chile.





¡Canción del macho y de la hembra!

La fruta de los siglos
exprimiendo su jugo
en nuestras venas.

Mi alma derramándose en tu carne extendida
para salir de ti más buena,
el corazón desparramándose
estirándose como una pantera,
y mi vida, hecha astillas, anudándose
a ti como la luz a las estrellas!

Me recibes
como al viento la vela.

Te recibo
como el surco a la siembra.

Duérmete sobre mis dolores
si mis dolores no te queman,
amárrate a mis alas
acaso mis alas te llevan,
endereza mis deseos
acaso te lastima su pelea.

¡Tú eres lo único que tengo
desde que perdí mi tristeza!

¡Desgárrame como una espada
o táctame como una antena!

Bésame
muérdeme,
incéndiame,
que yo vengo a la tierra
sólo por el naufragio de mis ojos de macho
en el agua infinita de tus ojos de hembra!

(Pablo Neruda 1904 - 1973)


¡Gracias Pablo!

Porque me enseñaste
que la poesía es el canto
del incosciente,
el arma del alma sensible
que, empuñada de palabras,
marcha al frente con coraje.

Porque con tu amor a la vida
y a la tierra
no te refugiaste
detrás de los libros
sino que hiciste de ellos
una bandera
en defensa de los pueblos.


viernes, 3 de julio de 2009

Más aLmas y menos aRmas



Mi arma mayor es la plegaria muda. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

Decidme que se trata de una alucinación, que he entendido mal o que se trata, simplemente, de un error de imprenta lo que hoy he leído en varios periódicos: “Un cura invita a sus feligreses a acudir a la Iglesia con armas para festejar el 4 de julio, día de la independencia”.
En Kentucky, Estados Unidos, un pastor propone una celebración especial en donde se discutirá sobre el uso seguro de armas y se escuchará “música patriótica”. “No estamos avergonzados de decir que hay una fuerte creencia en Dios, las armas y el nacimiento de nuestra nación, y de que ésta no hubiera existido sin las anteriores dos (Dios y las armas)”, dice Ken Pagano, pastor de la Iglesia del Nuevo Betel y ex infante de Marina.
Pagano alega que los miembros de su iglesia están preocupados de que la administración del presidente Obama ponga restricciones a la uso y portación de armas. “El plan no es mezclar la adoración con el uso de armas, aunque se lean algunos pasajes de la Biblia”, dijo. Y agrega “Las armas pueden ser agentes de mal o pueden ser útiles, aquí tan solo estamos proponiendo el uso seguro de las mismas”.
El Dr. George Tiller, proveedor de servicios de aborto, fue asesinado en una iglesia de Wichita y a John Philips, un pastor de Arkansas, le dispararon dos veces en su propio servicio religioso y aún lleva una bala en su columna, lo que me dice que, lamentablemente no se trata de una alucinación.
¿No le han explicado a este “Pastor” que a la Iglesia lo que se deben portar son aLmas y no aRmas? Creo que es precisamente la disminución de la importancia del alma en el mundo lo que enfatizó la importancia de las armas. Un avance en la tecnología armamentística que simboliza un retroceso en el crecimiento espiritual del hombre.
Hace 52 años, Josei Toda (educador japonés y segundo presidente de la Soka Gakkai, una organización budista para la paz, la cultura y la educación), hizo una declaración en contra de las armas nucleares con el fin de enfatizar que detrás de la existencia de las armas nucleares se esconde el aspecto malévolo de la vida humana que busca subyugar, controlar y por último destruir a los otros.
Adhiero a la declaración del Señor Toda y me atrevo a no diferenciar entre nucleares o no. Las armas son armas.
El Budismo de Nichiren Daishonin es una religión que existe para la gente, entonces el cumplimiento de su misión religiosa de establecer la enseñanza correcta debe incluir también la construcción de una tierra pacifica. El señor Toda sentía que la única forma de derrotar la tendencia demoníaca era a través del poder de la Naturaleza de Buda también inherente en la vida humana. Ya que los seres humanos crearon la bomba atómica, los seres humanos también tendrían que hacer posible su abolición. Él estaba convencido de que la existencia de la Naturaleza de Buda (el potencial para el bien y la creación de valor) dentro de los seres humanos garantizaría sin falta la abolición de las armas nucleares. A través de su declaración, Toda advertía sobre lo malévolo de las armas nucleares. Mas tarde, su declaración se convertiría en la base del movimiento para la paz.
La mayoría de las tradiciones religiosas comparten con el Budismo de Nichiren Daishonin la intención de llevar a los practicantes hacia esta verdad y hacia alcanzar la meta de lograr el desarrollo humano, así como establecer una comunidad armoniosa. En este sentido, creo que está claro que la asociación armas/religión no tiene cabida. Sin embargo, esta lucha por la paz y el desarme no debe quedar encerrada solamente dentro de la religión.
Parafraseando al segundo presidente de la SGI "Para emerger de la sombra de las armas nucleares se necesita una revolución en la conciencia de numerosos individuos, una revolución que de pie a que con confianza podamos decir "YO PUEDO HACER ALGO". Entonces, finalmente veremos a las personas del mundo unirse y escucharemos su voz en común, su llamado para ponerle fin a esta terrible furia de destrucción."

viernes, 26 de junio de 2009

Michael versus Farrah













Lo que pensamos de la muerte sólo tiene importancia por lo que la muerte nos hace pensar de la vida. Charles de Gaulle (1890-1970) Poltíco francés.

Nos encontramos frente a la muerte repentina de dos personas con algunas similitudes. Ambos íconos de la década de los ´80. Dos personas jóvenes, Farrah Fawcett 62 años y Michael Jackson 50 y a poco de cumplir los 51. Ambos famosos y estrellas aclamadas. Ambos con una vida económica más que holgada, sino rodeada de lujos y placeres que muchos miramos desde lejos.
Sin duda, el astro del pop opacará la muerte de su símil, la estrella del cine y la televisión, ya que sin lugar a dudas rompió el récord guiness en muchos aspectos y no sólo en la venta de discos. Le gustaba jugar con extremos y así fue tan amado como odiado. Y esa pasión extremista no era más que un desafío consigo mismo que mantuvo durante toda su vida. Me surgen muchas preguntas y la primera y más importante es si habrá sido feliz. Una persona desconforme con su condición racial, capaz de gastar millones en ocultar sus orígenes pero, ¿para quién? Para el mismo, porque no hay quien no recuerde su carita de niño y su rizada y abultada cabellera cuando inició su carrera a la edad de 5 años con los Jackson Five. Su extraña relación con los niños y, de ahí, las denuncias por pederastia a las que se vio sometido. Y, sin embargo, un gran artista, sino el mejor, en lo suyo, la música y el espectáculo. Imposible no compararlo con El Rey, Elvis Presley.
También se nos parece. Un ser humano, con sus miedos, sus virtudes, sus errores, sus defectos, sus aciertos y sus máscaras, en su caso una expuesta a todos los rincones del planeta y, quizá por ello, más llamativa, pero no muy diferente de la nuestra, detrás de la que escondemos lo que nos asusta, lo que no aceptamos, lo que no nos animamos a enfrentar y a resolver.
A mí su muerte me hizo pensar y me sirve para seguir aprendiendo de la vida y de mí misma.
En esta época en la que la única palabra que oímos y padecemos, no sé si por real o por ósmosis (eso que de tanto que te lo repiten te lo acabas creyendo y de tanto creértelo se te hace realidad), es “crisis”, esta muerte me recuerda que con dinero o sin él a todos nos espera el mismo final, ineludible, irremediable y fatal. Y me recuerda que, antes de que me llegue, mi misión es deshacerme de mis máscaras, esas que me alejan de mí misma, de mi esencia, de mi ser y, por ende, de los demás.
Hoy es la primera vez que me siento muy cerca de Michael y, seguramente, la última.
No quiero acabar opacando a mi personaje favorito de “Los ángeles de Charly”. Lo único que puedo decir es que morir luchando, por tu propia vida o por lo que sea, es una digna muerte.

Gracias Iñaki



"Donde esté un buen disgusto, una buena desgracia -ajena-, un buen desastre, que se quiten las buenas noticias. Esto es un poco bárbaro, pero es así."

(Pincha sobre el enlace para ver el vídeo)

jueves, 11 de junio de 2009

Espejito, espejito...



Hasta que no llegué a España no caí en la cuenta de cuánto me habían afectado los mensajes del cuerpo perfecto que debíamos tener las mujeres que pululaban en los medios de comunicación de mi país.
Recuerdo una entrevista que le hicieron a un personaje público masculino que me gustaba mucho (hasta ese momento, claro) en el que decía que una de las cosas que no soportaba en una mujer era cuando empezaban a crecerle los pelos de las piernas. En ese momento sentí pena por mí, si todos los hombres pensaban como él, nunca podría estar con ninguno. Ahora, sinceramente, siento pena por él. ¿Eso era lo que todos los hombres esperaban de las mujeres? ¿Muñecas de porcelana? ¿La perfección total y absoluta? ¿Lograría ser capaz, ese hombre, de ofrecer lo mismo?
¡Vamos! Los pelos crecen o se caen, las canas salen, la barriga va adquiriendo otra forma y si sólo te dedicas a evitar que eso suceda, no tienes tiempo de hacer otra cosa en la vida, ni siquiera vivirla.
Una de las cosas que debo agradecer de vivir aquí es que acabé amando mi cuerpo.
Nunca fui una mujer obsesionada por su físico, de hecho, no tengo ni idea de lo que es hacer una dieta y, en ese sentido, me siento una privilegiada. Es más, siempre me gustó comer y, aunque mi lema sea “comer para vivir y no vivir para comer”, nunca dejo pasar mis antojos, que no son pocos.
Llegué a sentirme culpable y callar esta ventaja ante las demás mujeres que se sabían de memoria el abecedario de dietas y se mataban en el gimnasio.
Lo que sí tenía eran complejos. Nariz grande, pechos pequeños y vello que volvía a crecer demasiado rápido para mi gusto.
La primera vez que hice topless fue en una piscina de Madrid. ¡Por primera vez me sentía feliz con mis tetas! Y ¡No lo podía creer! Y no era porque hubiera otras tetas peores que las mías, que las había (aquello era un muestrario de todos los tamaños y a todas las alturas), sino porque nadie las miraba, ni las mías ni las otras; no había nadie comparando, ni riéndose, ni asombrándose de estas diferencias de la naturaleza y, sobre todo, porque cada mujer dejaba que la ley de gravedad hiciera lo suyo sin preocuparse en lo más mínimo.
Eso sí, lo único que me prometí a mí misma es que nunca nadie se enteraría del momento en que me salieran las primeras canas y es algo que cumplo a rajatabla (ahora ya lo sabéis), a lo que le he sumado el corrector de ojeras del que no me desprendo ni para ir a la esquina.
No quiero ser una Barbie (en este preciso momento mi hija está viendo su película), quiero ser una mujer feliz consigo misma, como sea, con sus días buenos y sus días malos, sus ojeras, sus pelos creciendo que hay que volver a depilar (el día que tenga tiempo y humor) y aprender a amar cada una de mis cicatrices, las que me marcan el paso del tiempo y las del corazón. Esa soy yo, la que cada día se mira al espejo para sentirse bien consigo misma y no para que los demás la quieran.


viernes, 5 de junio de 2009

Abriendo las puertas



Las puertas de la sabiduría nunca están cerradas.
Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense




¿Por qué estamos siempre pensando en la posibilidad de que las cosas salgan mal cuando hay una y mil maneras de que salgan bien?
A veces pienso que es un síntoma de omnipotencia. Sí, he dicho omnipotencia y no su contrario (impotencia) que es lo que se supone que se siente cuando pensamos así, porque, en el fondo, creemos que podemos tenerlo todo controlado, inclusive y sobre todo, los fracasos, así luego podemos decir “¡lo sabía!” o “¡te lo dije!”.
Necesitamos sentirnos seguros en la inseguridad y creer que tenemos el poder, aunque ello signifique estar seguros de que vamos a perder.
¡Qué absurda necesidad de tener todas las puertas bien cerradas cuando existen miles de puertas abiertas esperando a que las explores!
Entonces ahí está: la maldita, única, pura y excluyente posibilidad de que ese problema que tienes acabe mal, incluso peor de lo que eres capaz de imaginar. Porque si de imaginar se trata tenemos una estupenda habilidad para conjeturar sobre los horrores más horrorosos.
Se me acaba de presentar un ejemplo de lo más sencillo. Mientras estaba escribiendo sonó el timbre. Camino hacia el portero pensando que, por la hora, seguramente sea el cartero. Lo veo, ¡es él! Y mientras oprimo el botón para abrirle pienso, “seguro que me trae alguna multa del Ayuntamiento o una carta de Hacienda con malas noticias”. Sube y llama a la puerta. Efectivamente se trata de una multa y ¿qué hago? Sonrío para dentro pensando “¡yo tenía razón!”. ¿Qué gané? Quiero decir, ¿de qué me sirve tener razón? El resultado no cambia, pero mi estómago se encogió de miedo y en una milésima de segundo me imaginé un sinfín de resultados negativos que ni siquiera sé si sucederán. ¿Podré pagarla? ¿Cuántas más vendrán? Etc, etc.
El año pasado había una plaza vacante para un viaje que deseaba hacer con todas mis ganas. Lo había intentado el año anterior pero por problemas personales no había podido hacerlo. Ahora se me volvía a presentar la posibilidad pero (siempre hay un pero), a pesar de que no se trataba de un viaje costoso, no podía gastar un céntimo. ¿Qué hacer? ¿Estaba cantado, no? No iría. Sin embargo me empeñé en que este año debía estar allí como fuera. Un par de días antes del viaje debía ingresar el dinero y empecé a rebuscar en mi cabeza cuál sería el mejor modo de hacerlo, si utilizar la tarjeta de crédito a plazos, lo cual sumaría más deudas a las que ya tenía, o pedirlo prestado o… Cualquiera de las que me planteaba era, por supuesto, negativa. Entonces suena el teléfono y oigo la voz de mi asesora que me dice que mi declaración de este año había dado a devolver y que me ingresaban el dinero ese mismo día ¡Era justo la cantidad que debía ingresar para el viaje!
Podría contar un montón de anécdotas parecidas y, seguramente, en este instante estés recordando más de una como ésta que te hayan sucedido. Entonces, por favor, ¡empieza a pensar en todas las puertas abiertas que tienes a tu disposición y deja de darte portazos a ti mismo!

jueves, 4 de junio de 2009

Noche de librerías...



Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.
Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés


Estoy de pie frente a uno de los estantes de la librería intentando escoger un libro. No encuentro lo que busco porque no quiero un libro en particular sino uno que me guste, que me atrape, que me hable de mí y entonces caigo en la cuenta de que no sería mala idea escribir yo misma ése libro especial que estoy buscando.
Tengo un vicio desmedido (probablemente tenga más de uno) y son los libros. No sé exactamente cuando empezó mi pasión por ellos, ni quien la indujo a mi vida, pero sí recuerdo quien me enseñó a disfrutar de los paseos por entre las repisas repletas de volúmenes de todos los tamaños, tanto como para que las horas vuelen sin darme cuenta.
En una ocasión salí con mi hermano un sábado por la noche. No era algo que hiciéramos muy a menudo y no recuerdo cómo llegamos hasta allí, pero tengo grabada la imagen de ambos paseando entre ejemplares de segunda mano que rebasaban las estanterías viejas de las librerías de la Avenida Corrientes en Buenos Aires. Una junto a la otra, las tiendas de libros de la avenida están abiertas hasta altas horas de la madrugada. Sumergirte en ellas puede ser, en ocasiones, el mejor plan para un sábado por la noche. Y lo es, sin duda, para quienes amamos los libros.
Lo mejor es cuando entras sin saber lo que vas a llevarte, es en eso casos en los que he descubierto autores que desconocía y que terminaron conquistándome.
Hubo una época en la que me había acostumbrado a autodedicarme cada libro que me compraba, porque consideraba que un libro sin dedicatoria era como una mujer sin pendientes. Entonces escribía algo que tuviera que ver con el motivo de mi elección. Resulta gracioso releer ciertas dedicatorias con el paso del tiempo.
Algunas veces, muy pocas a decir verdad, he escrito al final la sensación que quedó en mi alma al leer la última página.
Cuando uno tiene un vicio, el que sea, es él el que te domina, se apodera de ti y es el que manda. Cuando voy caminando y paso por delante de una librería, son los libros los que me llaman y no puedo resistirme a entrar, casi nunca, excepto cuando voy con alguna de mis amigas que me coge fuerte del brazo y aprieta el paso para no darle tiempo a mi tentación. Pero cuando no lo consiguen, ellos ganan y terminan siendo quienes me eligen a mí y yo me dejo.
Nunca salgo de casa sin llevar un libro en mi bolso, es como salir acompañada y, a veces, lo prefiero como compañero de café antes que a nadie.
Recuerdo una vez que tenía cita con el médico, no sabía si tendría que esperar mucho a que me atendiera, o si entraría enseguida a la consulta. Había salido con tanta prisa de casa que había olvidado meter el libro en mi bolso. Iba hacia el hospital y desvié mi camino para comprar uno para leer mientras estuviera en la sala de espera. Ese día no tuve que esperar ni un segundo para ser atendida, aunque hubiera sido capaz de ponerme a leer mientras abría las piernas para que el ginecólogo me revisara.

Licencia de Creative Commons
Causa y Efecto Blog y su contenido by Gabriela Collado is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License.
Creado a partir de la obra en www.causavsefecto.blogspot.com.
IBSN: Internet Blog Serial Number 6-8-73-231103

Registro de propiedad

El material publicado y escrito para Causa y Efecto es de exclusiva propiedad de la autora, se prohibe su utilizacion, parcial o total, sin la expresa y previa autorización de la misma.
Las imágenes utilizadas en este blog han sido escogidas de internet. Si, en algún momento, su autor desea que se quiten que lo informe y se hará de inmediato.