.

Lo que abre el amor, que no lo cierre el miedo.


martes, 17 de agosto de 2010

La muerte del día...



¿Qué tiene el atardecer que despierta a la nostalgia?
Es la hora en que sube la fiebre, es la muerte del día, la hora en que despierta la ansiedad, se agudizan las depresiones, la hora en la que algo dentro de nosotros también muere. Muere todo lo que no hemos hecho, aquello que no hemos vivido, lo que no podemos cambiar. Mueren los sueños que no soñamos, los que aún no hicimos realidad.
Es la unión de dos mundos, el de la luz y el de la oscuridad, la hora en que la luz va dando lugar a lo oculto.
El sol y la luna. Lo que se ve a la luz de la luna, lo que se siente, se oculta tras un velo.
Hay una balanza. De un lado la máscara de la comedia, del otro, la de la tragedia ¿qué es lo que hace que, a esa hora, se incline hacia un lado o hacia el otro? Puede ser un día más, o un día menos, un día de sumas, o de restas.
Porque es, también la hora en la que uno se prepara para los festines nocturnas. Es también la hora de las euforias. Es la hora que te eleva o te deprime… La hora en que aparecen los fantasmas, o al menos esa en la que comienzan a hacerse más visibles…
El ocaso nos recuerda el tiempo que pasa, las pocas horas que nos restan para hacer lo que no hemos hecho y nos dice que ya no podemos hacerlo. La tarde es cuando se hace tarde. Se hace tarde para vivir lo no vivido, para soñar lo soñado, para añorar lo perdido, para desear lo no obtenido, para cambiar lo no cambiado. Es la hora en que las lágrimas sólo pueden llorar para matar lo no matado.
La hora en que los amantes se ocultan para amarse y los dolientes salen a llorar sus penas, a ahogarlas en el río de la desesperación o en copas que parecen de alegría pero traen consigo el somnífero contra la soledad, la de dentro, la que es difícil arrancarse, la soledad plagada de fantasmas que pesan.
El reloj se hace más lento si no nace un encuentro a aquella hora. Un encuentro que nos hable de algo nuevo, porque hay pasados que son terribles de encontrar, que pesan, que agobian, que duelen, que matan…




Adjunto un regalo que me han enviado en base a estas reflexiones, de alguien que siempre encuentra el texto preciso, la joya literaria, que se ajusta a mis reflexiones. Una vez más, gracias Alejandro. El enlace viene de Ser Hombre entre los Hombres

Del aprecio del tiempo.
Carta I a Lucilio (fragmentos*)

Haz esto que te digo, mi caro Lucilio; rescátate para ti mismo; y el tiempo que hasta ahora se te quitaba o se te sustraía o se te iba de entre las manos recógele y guárdale. Persuádete de que ello es así como te lo escribo: una porción del tiempo se nos roba, otra se nos hurta, otra se nos escurre. Pero el más feo despilfarro es el producido por la negligencia. La mayor parte de la vida la pasamos haciendo el mal; una gran parte no haciendo nada, y toda la vida haciendo otra cosa de la que hacerse. ¿Quién me citarás que ponga al tiempo su justiprecio, que conozca el valor de un día, que se percate de que cada día muere un poco? Errada es nuestra visión de mirar la muerte como cosa venidera, siendo una gran parte de ella una cosa ya pasada. Toda cuanta edad dejamos atrás pasó al dominio de la muerte. Haz, pues, mi caro Lucilio, lo que escribes que haces: arrebaña las horas con ambas manos. Así resultará que dependerás menos del día de mañana si tuvieras bien asido el de hoy. Mientras se difiere, va transcurriendo la vida. Todas las cosas, Lucilio, nos son ajenas: el tiempo sólo es cosa nuestra; en posesión de esta cosa única, escurridiza y fugaz, nos puso la naturaleza y de ella nos expulsa todo aquel a quien se le antoja. Y es tanta la necesidad de los mortales, que todos se creen obligados al reconocimiento por haber recibido pequeñeces y naderías cuya pérdida es perfectamente reparable; y en cambio nadie se reconoce deudor por haber recibido el tiempo, siendo así que éste es el único bien que ni aun el agradecido puede gratificar cumplidamente.

*Extraída de: Lucio Anneo Séneca, Obras Completas.
Licencia de Creative Commons
Causa y Efecto Blog y su contenido by Gabriela Collado is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España License.
Creado a partir de la obra en www.causavsefecto.blogspot.com.

Registro de propiedad

El material publicado y escrito para Causa y Efecto es de exclusiva propiedad de la autora, se prohibe su utilizacion, parcial o total, sin la expresa y previa autorización de la misma.
Las imágenes utilizadas en este blog han sido escogidas de internet. Si, en algún momento, su autor desea que se quiten que lo informe y se hará de inmediato.