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Lo que abre el amor, que no lo cierre el miedo.


jueves, 31 de diciembre de 2009

El gran simulador





Hay hombres cuya conducta es una mentira continua.
Barón de Holbach (1723-1789) Filósofo francés.




Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Proverbio judío


Hay personas que viven en un estado de permanente mentira, con todo y con todos. Mienten permanentemente. Me pregunto si hasta con ellos mismos. Me pregunto si después de mentir tanto saben distinguir entre lo que venden y lo que realmente poseen. Me pregunto si mienten porque, en realidad no poseen nada, porque se piensan huecos.
La mentira es una habilidad que utilizan para obtener una cosa que entienden que, por derecho propio, no les sería dada. Y, la mayoría de las veces, creen que no existe otra manera de conseguir las cosas y la utilizan para todo. Ellos en sí mismos son una gran mentira.
Podemos observar su rostro, oír el ruido que hacen sus voces, ver como se mueve su cuerpo y sentir que, debajo de todo eso, no hay nada. Como una enorme y macabra máscara que acaba por adueñarse de ellos y no pueden quitársela ni aún estando a solas. Terminan mirándose al espejo y viendo una apariencia que no reconocen, que no son. Pero es que ya ni siquiera saben quienes son.
Entre lo que venden y lo que poseen, eligen lo que venden porque están seguros de que no poseen nada. Pero es imposible que nadie posea nada. Es más, todos poseemos todo, porque poseemos la posibilidad, la diferencia está en creer. Pero ¿quién cree después de tanto mentir?
Lo opuesto sería se consecuente que, según el diccionario de la Real Academia Española, se trata de “…una persona cuya conducta guarda correspondencia lógica con los principios que profesa."
Es decir, ser consecuente de lo que digo con lo que hago, de lo que hago con lo que soy, de lo que soy con lo que digo.
Pero ser consecuente acarrea consecuencias, principalmente la de escoger una postura y defenderla, hacerla propia con su vida, a pesar de todo. Con lo cual ser consecuente requiere coraje, lo que deja en evidencia que quienes mienten son cobardes puesto que necesitan esa máscara en la que esconderse detrás. Porque se reconocen equivocados desde el principio, se reconocen incapaces, se reconocen inútiles y sin posibilidades… ¿se reconocen?
El engaño, la falacia, la treta, la MENTIRA, deja al descubierto, sin que ellos lo adviertan, su propia inseguridad y con ello sus carencias y la ausencia total y absoluta de amor propio, algo que no se compra…

martes, 29 de diciembre de 2009

No existe el crimen perfecto



¡Atención! Cuánto más inteligente te piensas, menos sabes. Reconoce tu ignorancia si deseas alcanzar la sabiduría.

Por más inteligente que se crea una persona, es imposible que no se le escape un detalle, precisamente por eso, porque se cree inteligente y subestima a los demás, lo que lo convierte en negligente. Y fíjate qué curioso, que es ahí mismo donde salta a la luz su estupidez, ahí, donde él cree que está actuando con inteligencia.
Porque quien cree que no tiene nada que aprender distorsiona su realidad, y la ajena, a través del prisma de los escasos elementos que posee para medir. Es más, mide todo y a todos los que le rodean partiendo desde sí mismo. (Claro, me olvidaba que a este punto ya no es inteligente, con lo cual, piensa que los demás tampoco).
¿Desde cuándo el ombligo se usa para medir??? Si me dan a elegir me quedo con los zapatos… jeje, sí los zapatos, pero no los que te regalaron, esos te los puedes quedar; sino los otros, esos a los que les llaman compasión.
Antes de hacer, decir, pensar o emitir cualquier juicio, prueba a meterte en los zapatos del otro; no hace falta mucho tiempo, en un instante podrás ser capaz de ver la misma realidad, que antes creías inmutable, completamente diferente. Pero eso sí, lo ideal es hacerlo antes de cometer el crimen, simplemente porque después ya no se puede volver atrás. Así que empieza a probarte todos los zapatos que encuentres, pero sobre todo aquellos que menos te gustan, esos que te generan rabia, rencor, desprecio, indiferencia.
La arrogancia sólo sirve para que nos vayamos quedando cada vez más solos. La arrogancia es hermana de la insolencia y las dos, primas hermanas de la ignorancia...
Me permito parafrasear al Dr. Mario Rosen: “La insolencia está compuesta de petulancia, descaro y desvergüenza. La insolencia hace un culto de cuatro principios: Pretender saberlo todo, Tener razón hasta morir, No escuchar, Tú me importas, sólo si me sirves
…PORQUE ES MÁS CÓMODO, y uno se acostumbra a cualquier cosa, para no tener que hacerse responsable. Porque hacerse responsable es tomar un compromiso y comprometerse es aceptar el riesgo de ser rechazado, o criticado.”

Y, como dice mi amigo Dani, no jugarse por miedo a perder también imposibilita toda victoria.
Por eso yo creo que en lugar de cometer un crimen atroz, del que nos podemos arrepentir toda la vida, en lugar de cortar con aquello que no nos sirve, con aquello que deja al descubierto nuestra vulnerabilidad y nuestra “ilusión” de gran intelecto, deberíamos aprovechar la ocasión para aprender lo que nos falta (porque siempre nos falta!!!). Es mucho más enriquecedor y más limpio, porque si tenemos el coraje de mirarnos primero a nosotros mismos con absoluta sinceridad, no tendremos necesidad de salpicar a nadie.
Además, no existe nada parecido a la omnipotencia ni a la impunidad, la Ley Universal de Causa y Efecto es inexorable y no depende de los hombres ¡Por suerte!


Gabriela Collado

sábado, 26 de diciembre de 2009

Naturaleza de Buda y Karma


¿Cuántos de ustedes saben lo que es la naturaleza de Buda? Para ayudarles a entender este término comúnmente usado, en vez de explicar el término en sí, voy a utilizar un ejemplo para demostrar las características de la naturaleza de Buda. Espero que la ilustración pinte un cuadro vivo para que entiendan el concepto e identifiquen su propia naturaleza de Buda.

Cuando entendemos qué es la naturaleza de Buda, y reconocemos que está dentro nuestro, entonces podemos emplearla para que funcione de maravillas en nuestras vidas.

Karma:
Entender el karma nos ayudará a entender la naturaleza de Buda.
Cada persona que encontramos, todo lo que nos sucede y las diversas condiciones que rodean nuestras vidas son la exacta manifestación de nuestro karma. Nuestros padres, parientes, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, ex novios, etc... todos desempeñan diversos roles en nuestras vidas o en nuestros karmas. Dónde nacemos, dónde vivimos, dónde trabajamos, qué cosas nos ocurren en determinado momento, son también la manifestación de nuestro karma. Visto de esta forma, toda nuestra entera historia de vida nos dice exactamente cuál es nuestro karma.
Nichiren Daishonin citando al Sutra Parinirvana en el Gosho "Carta desde Sado" dice:
"Hombres de fe devota, ya que habéis cometido incontables faltas y acumulado un pesado karma negativo en el pasado, debéis esperar la retribución que corresponde a todo lo hecho. Quizá tengáis que ser difamados, maldecidos con un aspecto desagradable, pobremente vestidos y alimentados; tal vez busquéis riquezas en vano, nazcáis en una familia indigente o herética, o seáis perseguidos por vuestro soberano. Uno puede disminuir su sufrimiento y
retribución en esta existencia, debido a los beneficios que se obtienen al proteger la Ley".

De acuerdo a esta enseñanza, nuestro mal karma fue creado por lo que pensamos, dijimos e hicimos en el pasado. Basados en la simultaneidad de la causa y el efecto, así escribimos el guión de la película de nuestro propio karma. Y lo llevaremos con nosotros existencia tras existencia, a menos que lo cambiemos mediante nuestra práctica de la Ley Mística.
La misma enseñanza deja claro que hemos hecho cosas similares a la gente en existencias anteriores, por lo tanto todos los efectos vuelven en esta existencia. Por ejemplo, la gente que ahora está siendo abusada físicamente por sus esposos, deben haber sido abusadores de sus esposos o de otras personas en existencias anteriores. La gente que ganó la lotería en esta
existencia debe haber realizado contribuciones económicas para ayudar a otros en sus existencias anteriores.
En la superficie, sufrimos porque nacemos en un país o en una familia pobre, nacemos discapacitados o con problemas físicos. Vivimos una adversidad tras otra. No podemos encontrar a nuestra pareja ideal. Nuestros hijos nos dan dolores de cabeza y problemas, etc. Las mujeres nunca nos sentimos lo suficientemente atractivas, etc. ¡Simplemente hay cientos de cosas que hacen nuestras vidas tan difíciles!
El verdadero aspecto de todos esos fenómenos superficiales, sin embargo, es que ellos constituyen nuestro propio karma. Necesitamos que esa gente y nuestro ambiente cumplan sus roles respectivos en la obra de nuestras vidas para que veamos nuestro karma.
Si nuestro karma no se hubiera manifestado, no podríamos cambiarlo. Aún si pudiéramos cambiar todo el elenco, los nuevos actores actuarían de acuerdo a lo que nosotros hemos escrito en el guión de nuestro karma. Nuestras vidas todavía serían iguales.
Por ejemplo, si tengo un mal karma de matrimonio. Estoy casada con José, a quien le encanta tener amoríos con otras mujeres. Estoy muy molesta con su conducta. Ahora, olvídense de José. Dejemos que otro hombre, Humberto, sea mi marido. Aún así se comportaría exactamente igual. Ambos no tienen otra opción. Cada persona que desempeñe el rol de mi esposo tendrá que actuar según el guión que yo misma escribí para mi propia vida. El guión de mi vida dice que me casaría con un hombre al que le encante tener amoríos con otras mujeres, sin importar lo encantadora que yo sea. Soy la directora que ordena a mi marido comportarse de esa manera.
Miremos otro ejemplo. Supongamos que nazco en una familia muy pobre y tengo 10 hermanos. Mis padres no tienen educación y apenas pueden ganarse la vida. Bajo tales circunstancias, no pudieron proporcionar un buen abrigo a sus niños. También estaban demasiado ocupados y preocupados para incluso demostrar su amor hacia sus hijos. Eso es lo que mi karma de niñez dice de cómo viviría. Solo puedo nacer en tal clase de pareja de modo que viva mi niñez en la pobreza y sin amor. Aún si otra pareja fueran mis padres, me proveerían de la misma mala condición de vida.
Del mismo modo, si tuviéramos solamente buen karma en nuestras vidas, la película de nuestro karma tendría un elenco que viviría vidas agradables y nos proveería de un ambiente cómodo y feliz.
Por supuesto que la gente que nos rodea tiene su propio karma. Sólo aquellos cuyo karma sea el de ser pobres podrán desempeñar el rol de la pareja pobre, como en nuestro ejemplo anterior. Pero no debemos culparlos por nuestras vidas y por nuestro destino. Ni siquiera tenemos que perdonarlos. Somos totalmente responsables de todo lo que tenemos que atravesar.
Cuando aceptamos la responsabilidad de nuestras propias vidas, podemos libremente cambiarlas, sin depender de los cambios de los otros o de las acciones de los demás. Y no debemos tener sentimientos amargos de sentirnos menospreciados, maltratados y atrapados, porque en primer lugar nosotros pedimos eso y porque ahora podemos cambiar nuestro propio destino practicando el Budismo de Nichiren Daishonin.
Entonces, nacimos en este mundo bajo las condiciones y los medios ambientes que nuestra voluntad escogió. Por lo tanto, nacimos con nuestros respectivos karmas para sufrir. Ese sufrimiento se convierte en el ímpetu para buscar la solución. Bajo tales circunstancias, estamos dispuestos a abrazar nuestros sufrimientos y practicar la Ley Mística. Podemos seguir las enseñanzas correctas mediante nuestra práctica, pulir nuestras vidas y hacer emerger sabiduría y fuerza vital de nuestra naturaleza de Buda.
Consecuentemente, podemos superar nuestras dificultades, cambiar nuestro karma, mostrar pruebas reales, construir nuestra credibilidad y profundizar nuestra fe. ¡Ahora está claro porqué decimos que nuestro sufrimiento es nuestra misión! Es la noble misión que elegimos. Es también el propósito y el significado de nuestras vidas. Es decir, utilizamos nuestras vidas para sufrir. El mayor propósito de nuestro sufrimiento es llevar felicidad a otras personas mostrando nuestra propia transformación.
En este caso, sabemos que el sufrimiento no es el acontecimiento principal de nuestras vidas.
Es solo el requisito previo de nuestra noble misión. Una vez que nos damos cuenta de la verdadera razón de nuestro sufrimiento, terminamos con esa parte de sufrir. Entonces, podemos reclamarle al Gohonzon y a nuestra propia vida que, de ahora en adelante, no tenemos que sufrir más. Y nos estamos moviendo hacia nuestra principal misión que es ayudar a los demás a transformar sus vidas para ser felices.
Con tal toma de conciencia, mentalmente nos liberamos de nuestro karma.
¿Es mi explicación sobre karma lo suficientemente clara? Entonces, si sus esposos no son exitosos en sus carreras y no traen a casa suficiente dinero, de ahora en adelante, ¿vamos a culparlos, quejarnos, pelearlos, aburrirlos y vamos a romper la paz del hogar? Por supuesto que no. En cambio, abrazamos la situación como parte de nuestro karma y asumimos la total responsabilidad. En este caso, con esa clase de paz mental nos enfocamos en cambiar nuestro karma. Una pareja comparte el karma del otro, el bueno y el malo.
De ahora en más usted será el amo de su karma en vez de su esclavo. ¡Felicitaciones! Su estado ha cambiado.

Naturaleza de Buda:
El Budismo de Nichiren Daishonin enseña que todos tenemos la naturaleza de Buda inherente en nuestras vidas. Aún si no podemos percibirlo, por lo menos con nuestro sentido común, sabemos que es algo bueno. Puesto que se dice que nos pertenece y no nos lastima ni nos cuesta dinero extraer algún valor de ella, deberíamos por lo menos darnos una oportunidad de probar.

¿Por qué abrimos la naturaleza de Buda? ¿Cómo funciona? Así como algunas personas tienen una naturaleza positiva activa y otras personas tienen una naturaleza negativa, dominante y abusiva, los Budas también tienen su naturaleza. Entre las características del Buda están la sabiduría, la fuerza vital, la misericordia y la felicidad.

Sabiduría de Buda
La inmensa sabiduría de Buda considera el verdadero aspecto de todos los fenómenos. Las personas cuyo estado es el de la Budeidad entienden cómo funciona el karma en sus vidas. No son engañadas por la superficialidad de ninguna situación. En otras palabras, saben que cualquier situación que les suceda es debida a que ellos mismos han formado su karma de esa manera. Su karma es el aspecto verdadero o la verdad subyacente de su sufrimiento.
Gracias a la sabiduría, saben que deben trabajar para cambiar su karma en vez de centrarse en el sufrimiento de las terribles cosas que les suceden.
Son lo suficientemente sabios como para saber comunicarse, basándose solamente en la verdad. Conocen cómo manejar el control de daños, cómo interactuar perfectamente y qué decir para alcanzar resultados victoriosos.

Fuerza Vital de Buda
Cuando la gente hace emerger su naturaleza de Buda, su fuerte fuerza vital no será derrotada por ninguna circunstancia. De nuevo, debido a que entienden el karma, sin importar cuán mala sea la situación, no se preocupan ni tienen actitudes negativas. Su sabiduría les da claridad mental acerca de la verdad de todos los problemas que encuentran a su paso. Y saben cómo
erradicar su karma negativo. Así, son fuertes, enérgicos y valerosos. Cuando tales mentes positivas hablan, su energía optimista sólo puede hacer relucir resultados constructivo.

Misericordia de Buda
La misericordia es la característica de los Budas. Respetan y abrazan a todos los seres como son y por lo que son, sin importar su estado. Así, cualquier comunicación será original, genuina y directa sin distorsiones, disminuciones o bloqueos. Los mensajes serán enviados con misericordia y humildemente. Serán reconocidos con gusto, tratados igualmente y respondidos cuidadosamente por la otra persona. ¿Cómo algo podría no convertirse en armonioso y satisfactorio de esta manera?

Felicidad Absoluta de Buda
Con sabiduría para ver la verdad subyacente de todos los fenómenos, con fuerza vital invencible para superar cualquier desafío y con misericordia para crear sólo buenas causas, los Budas disfrutan de felicidad absoluta bajo cualquier circunstancia. Toman todo como un beneficio porque pueden cambiar veneno en medicina. Nada puede trastornarlos o irritarlos en ese estado de vida tan alto. En otras palabras, lo que otro diga está perfectamente bien. Así, ¿es una sorpresa que el diálogo entre dos personas eternamente felices tenga una conclusión feliz?
Nuestras oraciones ofrecidas desde el fondo del corazón en el estado de Buda alcanzan cada rincón, mueven al más obstinado y, funcionan de maravillas. Ya sea en una relación, salud, encontrar un trabajo o conseguir un ascenso. Es el mayor diálogo que mantenemos con el Gohonzon, el universo, nosotros mismos, los miembros de nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo, futuros patrones, futuras parejas, ex-maridos, ex-novios, etc.

Ahora, revisemos si tenemos las mencionadas características de un Buda dentro de nuestras vidas.
En la Apertura de los Ojos. Nichiren Daishonin se refiere a lo que dice el Sutra de la Contemplación Basada en la Mente: "Si desea comprender las causas que existieron en el pasado, mire los resultados que se manifiestan en el presente. Y si quiere comprender qué
resultados se manifestarán en el futuro, mire las causas que existen en el presente."
Este pasaje nos impulsa ser sabios respecto a qué hacer ahora, para vivir nuestra vida ideal en el futuro. Basada en esta misma enseñanza sabemos que la sabiduría de Buda puede percibir el pasado, presente y el futuro. Ahora que comprendemos el karma, ¡también tenemos la misma sabiduría para ver las tres existencias de nuestras vidas!
En mi humilde opinión, como practicantes del Budismo de Nichiren Daishonin, una vez que entendemos el verdadero aspecto del karma, tenemos la sabiduría y la misericordia de abrazar todos los acontecimientos y todas las personas que aparezcan en nuestro medio ambiente. Ya no culpamos a los demás. Porque sabemos cómo revertir nuestra situación mediante este Budismo, estamos motivados a reunir la poderosa fuerza vital para enfrentar cualquier dificultad.

Esto es solo el principio, de ahora en más, ¡la práctica diligente abrirá nuestra inmensa capacidad de Buda a su mayor dimensión! Viviremos de modo que la vida en sí sea una alegría, como el presidente Ikeda nos enseña en sus Disertaciones sobre los capítulos "Medios Hábiles" y "Duración de la Vida" del Sutra del Loto: "¿Qué agrega a nuestras vidas la sabiduría del verdadero aspecto de todos los fenómenos? Nos da la fuerza de utilizar hábilmente todo que nos sucede para crear valor. Muchas cosas ocurren en el curso de la vida. Hay sufrimientos y alegrías, vientos de cola y vientos de frente. Tales acontecimientos nos proporcionan las oportunidades para hacer que el verdadero aspecto del mundo de la Budeidad brille en nuestras vidas; podemos utilizar todo que nos sucede para ampliar nuestra felicidad. Esto es lo que significa conducir una vida iluminada por la sabiduría del verdadero aspecto de todos los fenómenos."

Nuestra sabiduría es poderosa sólo cuando está acompañada de acciones correctas. ¿Pero cómo erradicamos el karma negativo para poder transformar nuestra vida en una nueva y brillante?
Podemos trabajar de dos formas: mediante la práctica budista y mediante el trabajo en la vida cotidiana.
Nos fijamos metas de cómo queremos cambiar nuestro karma e invocamos Nam-myoho-renge-kyo que nos pone en el camino correcto y en perfecto ritmo con el universo.
De acuerdo a lo que escribe el Daishonin en "Sobre la prolongación de la Vida": "La reflexión y el arrepentimiento sinceros erradican hasta el karma inmutable y, con más razón, el que es mutable"
Lo que pensamos, decimos y hacemos se convierte en la esencia de nuestra vida. Si continuamos haciendo lo mismo que antes, nuestras vidas serán siempre iguales. De hecho, nuestras vidas serán peores a medida que vayamos envejeciendo. Por lo tanto, si queremos vivir una vida diferente, tenemos que hacer las cosas de un modo diferente, o hacer algo extra. Personalmente a mí no me gusta sufrir, por lo tanto, si tengo que escoger, ¡voy a hacer las dos cosas para cambiar mi vida de una vez y por todas!
Cada acción crea nuevas causas en nuestras vidas. Una buena causa produce buenos efectos; una mala causa, malos efectos; ninguna causa, ningún efecto. Por lo tanto, tenemos que ser muy serios, positivos y trabajar duro. No hay tiempo para preocuparse, quejarse o para sentirse triste.
A menos que tengamos una determinación penetrante de trabajar persistentemente y producir un cambio, pronto volveremos a nuestra rutina antes de que veamos cualquier cambio. Tenemos que sumergirnos en un completo esfuerzo de cambiar totalmente nuestra vida. No debemos darnos por vencidos y escapar de los problemas. De otra manera, en 10 años o 20 años más, todavía estaremos sufriendo por exactamente lo mismo y viviendo la misma vieja y dolorosa vida. Puede ser que nos tome cinco o diez años antes de ver resultados sólidos. Pero, si jamás lo hacemos, nunca sucederá ni en existencia tras existencia.
Nuestro karma permanecerá siempre con nosotros. Tenemos que tomar la decisión.
El país entero está sufriendo de toda clase de problemas. Su gente también sufre. Se preguntarán dónde está la salida. Aunque el mercado laboral esté tan mal, todavía hay centenares de trabajos que necesiten ser cubiertos por personas. Nuestra determinación es que, si todavía hay una oportunidad disponible, debemos ser nosotros quiénes consigamos ese trabajo. Ésta es la mejor oportunidad para demostrar nuestra fortaleza como budas.
Sí, la economía está muy mal. Pero hay un montón de gente a la cual le va muy bien económicamente. Determinemos estar entre esas personas que son exitosas.

El Budismo es victoria o derrota. ¡Definitivamente tenemos el poder de proclamar la victoria en cada aspecto de nuestras vidas!
El karma de un país afecta la vida de todos sus ciudadanos. También, la suma de los karmas individuales de cada ciudadano se convierte en el karma del país. Si el país es próspero, su gente disfruta los beneficios. Si la mayoría de la gente en un país es rica y feliz, el país no puede estar en mal estado. Cuando la mayoría de los ciudadanos han transformado su karma, el karma entero de la nación cambia. Éste es el principio budista de la inseparabilidad de la vida y de su medio ambiente.
No intentamos ser materialistas. Pero no podemos soslayar la realidad de que las cosas materiales pueden beneficiar nuestras vidas.
La práctica budista es poderosísima pero no mágica. Puede ayudarnos a manifestar resultados asombrosos solamente cuando está acompañada de una fuerte determinación y acciones incansables. No hay absolutamente ningún atajo. Tenemos que accionar persistente y cuidadosamente para hacer que las cosas sucedan. Existe la ley de simultaneidad de causa y efecto, entonces no podemos esperar buenos efectos si no hacemos las buenas causas primero. La causa debe preceder al efecto. Si no somos felices con nuestro karma de país el cambio comienza con nuestro karma personal. ¡Cada uno de nosotros puede contribuir a hacer la diferencia!

Extracto del texto de Jeanny Chen, Saratoga, California.
Traducción de Susana Oyola


jueves, 24 de diciembre de 2009

Noche Buena, Noche de Luz



La noche de Navidad corresponde al equinoccio de invierno.
Siendo mala de por sí la noche en todas las mitologías y culturas, el que una sola noche al año sea declarada y llamada Noche Buena, es muy significativo. La noche es sinónimo de tinieblas y de muerte, pero una sola noche al año es sinónimo de Luz y de Vida. Es la noche de Navidad.
Coincide con las fiestas paganas del solsticio de invierno, que en un tiempo coincidieron con las Saturnales y que, posteriormente, la Iglesia decidió cristianizar. Éstas eran fiestas en las que se celebraba el fin del período más oscuro del año, del alargamiento de la noche y el nacimiento del nuevo período de luz, el principio del alargamiento del día, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de Invierno) y asimilado a los ciclos vitales de la naturaleza (incluida la humana).
Sólo podemos entender el conjunto de las fiestas de Navidad que empiezan con la Nochebuena (las Saturnales en Roma tuvieron una duración de 7 días, igual que nuestras fiestas de Navidad, año viejo y Año Nuevo); sólo podemos aparcar los prejuicios religiosos que todavía alimentan algunos en torno a la Navidad, si entendemos que éstas son fiestas de la humanidad, que por cierto, ya entre los romanos se caracterizaban por su humanidad (invitaban a los esclavos a comer a la mesa, les liberaban del trabajo, se intercambiaban regalos...) y que tampoco fueron los romanos los que las instauraron, sino que las heredaron de muy antiguo.
Lo que queda claro es que el 25 de diciembre se celebra, en la mayoría de culturas y relatos mitológicos, el nacimiento del Sol y con ello el nacimiento de la luz y, más allá de las creencias religiosas, sigue siendo buena idea festejar el paso de la oscuridad a la luz, de lo negativo a lo positivo, de la ignorancia a la iluminación. Porque una NOCHE, en cualquier aspecto de nuestra vida, es BUENA cuando sabemos utilizar sus tinieblas como alimento para desarrollarnos.
Por eso esta Noche Buena yo deseo que nos traiga un poco más de sabiduría para comprender que cada cosa que nos toca vivir es una oportunidad que la vida nos da para ser mejores.
¡FELIZ NOCHE BUENA Y FELIZ NAVIDAD!
Luz para todos...

Gabriela Collado

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